Médica magallánica conquista la Triple Corona de Hielo internacional
Paula Bravo Sepúlveda nadó una milla en el lago Achensee de Austria bajo temperaturas extremas y se convirtió en la primera chilena en completar el desafío.

Paula Bravo Sepúlveda, médica y nadadora de aguas gélidas nacida en Punta Arenas, acaba de inscribir su nombre en la historia del deporte de resistencia extrema. Al completar una milla —1.609 metros— en las aguas heladas del lago Achensee, en el Tirol austríaco, se convirtió en la primera chilena en lograr la Triple Corona de Hielo, un circuito internacional que exige cruzar tres cuerpos de agua bajo condiciones de temperatura que desafían los límites del cuerpo humano.
La hazaña no es casual: Bravo se entrenó durante años en los canales y fiordos de la región de Magallanes, donde las temperaturas del agua rondan los 4 a 7 grados centígrados durante buena parte del año. Esas aguas australes, las mismas que bañan el estrecho de Magallanes y los archipiélagos del fin del mundo, fueron su escuela natural. La Patagonia chilena, con su clima implacable y sus paisajes acuáticos extremos, no solo forja carácter: produce deportistas de élite mundial en disciplinas donde el frío es el rival principal.
El nado en aguas gélidas es un deporte en expansión global, pero en la Patagonia tiene raíces profundas y poco visibilizadas. Desde los Kawésqar, navegantes ancestrales de los canales, hasta las travesías contemporáneas en el Beagle o en los lagos andinos, la relación con el agua fría forma parte de la identidad territorial. Que una magallánica sea la primera chilena en completar la Triple Corona refuerza algo que desde acá se sabe: el sur no es periferia, es vanguardia.
Paula Bravo regresa a Magallanes con un logro que trasciende lo deportivo. En tiempos donde la Patagonia lucha por que se reconozca su centralidad, historias como la suya demuestran que desde el extremo austral se puede llegar a cualquier parte del mundo. Literalmente, nadando.


