Abigeato en alza: productores de Santa Cruz piden respuestas urgentes
La Federación de Instituciones Agropecuarias de Santa Cruz denunció el aumento sostenido del robo de ganado y la impunidad que rodea los casos.

La Federación de Instituciones Agropecuarias de Santa Cruz (FIAS) encendió una señal de alarma que viene acumulándose en silencio en la estepa patagónica: el abigeato crece y la Justicia no responde. En un comunicado contundente, la entidad expresó su "profunda preocupación" por la reiteración de robos de ganado en distintos puntos de la provincia y denunció que numerosos casos quedaron impunes.
Para los productores santacruceños, el robo de animales no es un delito menor. En una provincia donde las estancias pueden extenderse por miles de hectáreas y la vigilancia permanente es materialmente imposible, el abigeato golpea directo en la rentabilidad de explotaciones que ya operan en márgenes ajustados. La ganadería ovina, emblema productivo de la Patagonia austral, enfrenta desafíos climáticos, sanitarios y de mercado que se agravan cuando se suma la inseguridad rural.
La FIAS señaló que la falta de condenas efectivas genera un efecto de desprotección en todo el sector. Los productores perciben que denunciar no conduce a resultados y eso erosiona la confianza en las instituciones. La federación reclamó una respuesta integral que incluya mayor presencia policial en zonas rurales, agilización de las causas judiciales y penas que funcionen como disuasivo real.
El fenómeno no es exclusivo de Santa Cruz. En Chubut y Río Negro, las asociaciones rurales vienen planteando problemas similares desde hace años. La extensión del territorio patagónico, combinada con rutas secundarias de difícil control y poblaciones dispersas, configura un escenario propicio para el delito.
Hay un dato que agrava el cuadro: el valor de la carne ovina y bovina subió significativamente en los últimos meses, lo que convierte al ganado en un botín cada vez más atractivo. Los animales robados suelen terminar en circuitos informales de faena que operan al margen de todo control sanitario y fiscal.
Para la Patagonia productiva, el abigeato es una herida abierta que habla de algo más profundo: la dificultad del Estado para garantizar condiciones básicas de seguridad en el territorio rural. La FIAS pide que el tema salga del expediente judicial y entre en la agenda política con la urgencia que merece. Los campos patagónicos necesitan que cuidar ganado no sea, además, una carrera contra la impunidad.


