El conflicto con Irán disparó el crudo y beneficia a petroleras patagónicas
La escalada geopolítica en Medio Oriente impulsó el precio internacional del petróleo y las acciones de empresas argentinas con operaciones en Vaca Muerta subieron con fuerza.

La tensión militar entre Estados Unidos e Irán volvió a sacudir los mercados globales de energía y el impacto llegó directo a la Patagonia. El precio internacional del petróleo pegó un salto significativo tras las amenazas cruzadas en Medio Oriente, y las acciones de las principales empresas argentinas vinculadas a la producción hidrocarburífera se beneficiaron de manera inmediata.
Para la cuenca neuquina, epicentro de Vaca Muerta, un barril más caro cambia la ecuación de rentabilidad de decenas de proyectos. Las compañías que operan en la formación no convencional más importante de Sudamérica —desde YPF hasta operadoras privadas de menor escala— ven mejorar sus márgenes cada vez que el Brent sube, lo que a su vez impacta en decisiones de inversión, perforación de nuevos pozos y contratación de servicios.
El mecanismo es directo: el petróleo que se extrae en Añelo, Rincón de los Sauces o Catriel se comercializa a precios referenciados internacionalmente. Cuando el crudo global sube por factores geopolíticos, el valor del barril patagónico acompaña. Y eso se traduce en más recursos para las provincias productoras a través de regalías.
Neuquén y Río Negro, las dos provincias que concentran la mayor actividad de Vaca Muerta, son las más sensibles a estos movimientos. Cada dólar adicional por barril representa millones en ingresos provinciales que alimentan presupuestos, obras públicas y empleo. Chubut y Santa Cruz, con sus cuencas convencionales del Golfo San Jorge, también reciben el efecto.
Sin embargo, el beneficio tiene su contracara. Un precio del crudo impulsado por conflictos bélicos es, por definición, volátil. Lo que hoy sube por la amenaza de una ofensiva estadounidense puede caer abruptamente si se concreta una tregua. Las petroleras patagónicas lo saben y por eso las decisiones de inversión de largo plazo no se toman con el termómetro de una sola semana.
Lo cierto es que hoy, en los despachos de las operadoras que trabajan en la estepa neuquina, el conflicto en Medio Oriente se sigue con la misma atención que el parte meteorológico. Porque en Vaca Muerta, lo que pasa en el Golfo Pérsico se siente en el bolsillo.


