Figueroa acusó a Chile de "sobreactuar" el corte de gas neuquino
El gobernador de Neuquén cuestionó la decisión chilena de interrumpir los envíos de gas y habló de una respuesta desproporcionada en un vínculo energético binacional clave.

El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, salió al cruce de la decisión de Chile de suspender los envíos de gas natural provenientes de la cuenca neuquina. En declaraciones públicas, el mandatario fue directo: "Hubo sobreactuación", afirmó, en lo que constituye el episodio más tenso en la relación energética bilateral de los últimos meses.
El intercambio de gas entre Neuquén y Chile es un pilar de la integración patagónica transfronteriza. La provincia, potenciada por la producción de Vaca Muerta, se convirtió en los últimos años en una fuente estratégica de abastecimiento para el centro-sur chileno, especialmente durante los meses de mayor demanda. La interrupción de los envíos golpea directamente ese vínculo y pone en cuestión la previsibilidad del comercio energético entre ambos países.
Figueroa no detalló los motivos técnicos esgrimidos por Chile para el corte, pero dejó claro que la magnitud de la respuesta no se corresponde con el problema de fondo. Para el gobernador, la decisión tiene un componente político que excede lo operativo y perjudica una relación comercial que beneficia a ambas partes de la cordillera.
Desde la perspectiva patagónica binacional, el episodio no es menor. La integración gasífera fue uno de los logros concretos de la última década en materia de cooperación regional. Neuquén exporta gas, Chile lo recibe y lo utiliza para generación eléctrica y consumo domiciliario. Cualquier interrupción no solo afecta la economía, sino que erosiona la confianza necesaria para proyectos de infraestructura a largo plazo, como la ampliación de gasoductos trasandinos.
El cruce también expone las tensiones que genera la dependencia energética cruzada. Mientras Argentina necesita el mercado chileno para colocar su excedente de gas y generar divisas, Chile requiere ese suministro para complementar una matriz que todavía depende fuertemente de importaciones. Romper esa cadena tiene costos para los dos lados.
La diplomacia energética patagónica enfrenta una prueba. Lo que suceda en las próximas semanas definirá si el corte fue un episodio aislado o el inicio de un replanteo más profundo de las condiciones del intercambio gasífero trasandino.


