Santa Cruz exime de tasas a alojamientos golpeados por los incendios
La medida rige por un año para establecimientos turísticos afectados por la emergencia ígnea en la zona cordillerana santacruceña.

El gobierno de Santa Cruz oficializó la eximición del pago de tasas provinciales a los alojamientos turísticos que sufrieron el impacto de los incendios forestales registrados durante la última temporada en la franja cordillerana. La medida tendrá vigencia por doce meses y busca dar oxígeno financiero a un sector que perdió infraestructura, reservas y temporada alta de un solo golpe.
Los incendios que arrasaron miles de hectáreas de bosque nativo en la región oeste de Santa Cruz no solo dejaron cicatrices ambientales: desarticularon la cadena turística local en plena temporada. Cabañas, hosterías y campamentos organizados quedaron fuera de servicio o con accesos cortados. Para muchos emprendedores, la facturación cayó a cero mientras los costos fijos seguían corriendo.
La decisión de eliminar tasas es un primer reconocimiento institucional del daño económico concreto que provocó la emergencia ígnea. Sin embargo, desde el sector señalan que se necesitan herramientas complementarias: líneas de crédito blandas para reconstrucción, asistencia técnica y un plan de reforestación que permita recuperar el paisaje que sostiene la oferta turística.
La Patagonia cordillerana enfrenta temporadas de incendios cada vez más intensas, un patrón que se repite tanto en el lado argentino como en el chileno. La sequía prolongada, las altas temperaturas y los vientos característicos configuran un escenario de riesgo creciente que exige políticas de prevención y no solo de reparación posterior.
Para las comunidades que dependen del turismo como motor económico principal, cada temporada perdida se traduce en migración, cierre de emprendimientos y debilitamiento del tejido social. La eximición de tasas es un alivio puntual, pero la reconstrucción real del corredor turístico cordillerano de Santa Cruz demandará esfuerzos sostenidos y una planificación que integre gestión del fuego, desarrollo turístico y conservación del bosque patagónico.
El próximo paso será evaluar si la medida alcanza efectivamente a todos los establecimientos afectados o si quedan operadores fuera del registro oficial. En una región donde buena parte de la oferta turística es informal o de pequeña escala, la letra chica de estos beneficios define su impacto real.


