Gremios santacruceños salen a la calle contra la Emergencia Económica
El Frente Sindical de Santa Cruz se movilizó en Río Gallegos ante la posibilidad de que se trate una ley de emergencia que afectaría al empleo público provincial.

Las avenidas Kirchner y San Martín de Río Gallegos se llenaron de trabajadores organizados. El Frente Sindical de Santa Cruz convocó a una movilización en rechazo al posible tratamiento legislativo de una ley de Emergencia Económica provincial que, según los gremios, abriría la puerta a recortes salariales, suspensión de paritarias y reestructuración del empleo público.
La protesta se produjo en un clima de incertidumbre: varios legisladores confirmaron que el proyecto no ha ingresado formalmente para su tratamiento en la Cámara. Sin embargo, los sindicatos decidieron actuar de manera preventiva. "Al gobernador no le interesa el empleado público, está en línea con el Gobierno nacional", expresaron referentes sindicales durante la concentración.
Santa Cruz atraviesa un momento económico complejo. La provincia, históricamente dependiente de la renta petrolera y del empleo estatal, enfrenta una caída en la recaudación que tensiona las cuentas públicas. En ese marco, la palabra "emergencia" genera alarma inmediata en una sociedad donde el Estado es el principal empleador.
El Frente Sindical agrupa a los principales gremios de la provincia y viene articulando acciones conjuntas desde hace meses. La demanda central es clara: apertura de paritarias y garantía de que no habrá ajuste sobre los trabajadores. La secretaria general de La Bancaria Santa Cruz, Griselda Fabregat, fue una de las voces más contundentes al señalar que "la pérdida de puestos de trabajo a nivel provincial es garrafal".
La situación no es exclusiva de Santa Cruz. En toda la Patagonia, las provincias que dependen fuertemente del empleo público enfrentan presiones similares en un contexto nacional de ajuste fiscal. Pero en el sur profundo, donde las distancias son enormes y las alternativas laborales escasas, cada recorte tiene un impacto amplificado.
La movilización dejó un mensaje político claro: los gremios santacruceños no esperarán a que el proyecto tome estado parlamentario para organizar la resistencia. La semana que viene habrá nuevas reuniones del Frente Sindical para definir los próximos pasos.


