Carne de guanaco busca posicionarse como producto identitario patagónico
Río Gallegos será sede de una jornada que reúne a chefs, nutricionistas y productores para impulsar el consumo de esta proteína regional.

La Patagonia tiene en el guanaco mucho más que un animal silvestre emblemático: tiene un recurso alimentario con potencial económico que todavía está lejos de ser aprovechado. La Sociedad Rural de Río Gallegos será sede de la jornada "Carne de Guanaco: Nueva Identidad Gastronómica de la Patagonia", un encuentro que busca articular a los actores necesarios para convertir esta proteína en un producto con marca territorial.
La iniciativa reunirá a chefs, especialistas en salud y nutrición, productores ganaderos, emprendedores gastronómicos e instituciones vinculadas al desarrollo regional. El objetivo es ambicioso: sacar a la carne de guanaco de la marginalidad productiva y posicionarla como un alimento premium, sustentable y profundamente patagónico.
Desde el punto de vista nutricional, la carne de guanaco tiene argumentos sólidos. Es magra, rica en proteínas, baja en colesterol y proviene de un animal adaptado al ambiente patagónico que no requiere las intervenciones intensivas de la ganadería convencional. En un mercado global que busca proteínas alternativas y sustentables, el guanaco tiene un nicho natural.
Pero los desafíos son considerables. La legislación argentina sobre aprovechamiento de fauna silvestre es compleja. Las cadenas de frío y procesamiento necesarias para comercializar carne de guanaco con estándares sanitarios exigen inversión. Y la cultura gastronómica regional, aunque abierta a la innovación, todavía no incorporó al guanaco como opción habitual en restaurantes y hogares.
En Santa Cruz, donde las poblaciones de guanaco son enormes y en algunos campos generan conflictos con la actividad ganadera ovina, el aprovechamiento racional de la especie podría resolver varios problemas a la vez: reducir la presión sobre los pastizales, generar ingresos complementarios para los productores y crear una cadena de valor nueva con identidad territorial.
La jornada en Río Gallegos es un paso en esa dirección. Que se sumen chefs al debate no es menor: la gastronomía tiene hoy un poder de tracción comercial y cultural que puede hacer por el guanaco lo que hizo por el cordero patagónico o la centolla.
Desde GLOBALpatagonia seguiremos la evolución de esta iniciativa. Si la Patagonia logra construir una cadena productiva seria alrededor de la carne de guanaco, no solo sumará un producto al mercado: habrá convertido un desafío ambiental en una oportunidad económica con sello propio.


