Cerro Catedral lanza pase de esquí low cost para captar turismo brasileño
El cerro barilochense ofrece un pase de temporada a $160.000 con el objetivo de posicionarse como destino accesible para el mercado de Brasil.

Con el invierno patagónico a la vuelta de la esquina, Cerro Catedral mueve sus fichas para la temporada de nieve 2026. La apuesta fuerte es un pase de esquí a $160.000 diseñado específicamente para atraer al turismo brasileño, un segmento que históricamente fue clave para la economía de Bariloche pero que en los últimos años mostró altibajos.
La estrategia comercial de Capsa, la empresa que gestiona el centro de esquí, apunta a competir en precio con otros destinos sudamericanos de nieve. Chile, con centros como Valle Nevado y Portillo, ha sido agresivo en sus ofertas para el mercado brasileño. La movida de Catedral busca recuperar terreno en esa disputa binacional por los esquiadores que llegan desde San Pablo, Río de Janeiro y otras ciudades del sur de Brasil.
El pase a $160.000 —equivalente a un precio accesible en dólares para el turista extranjero— incluiría acceso a medios de elevación durante toda la temporada. La cifra contrasta con los valores que manejan centros europeos o norteamericanos, y posiciona a la Patagonia argentina como una opción competitiva en el hemisferio sur.
Pero el esquí en Catedral no depende solo del precio. La infraestructura del cerro, la conectividad aérea con Bariloche y la oferta gastronómica y hotelera de la ciudad son parte de un paquete que debe funcionar en conjunto. En temporadas anteriores, las quejas por el estado de los medios de elevación y la falta de nieve natural generaron críticas entre visitantes internacionales.
Desde una perspectiva patagónica, la noticia es significativa porque muestra cómo el turismo de nieve sigue siendo un motor económico central para la región de los lagos. Cada temporada moviliza miles de empleos directos e indirectos en Bariloche y localidades cercanas.
La competencia con Chile por el turista brasileño es un tema recurrente que cruza la frontera. Ambos países ofrecen cordillera, nieve y paisaje, pero las condiciones cambiarias y la accesibilidad aérea definen cada año quién se lleva la mayor tajada de ese mercado.