Punta Arenas rompe récord: feria laboral convocó a 1.800 personas
La quinta edición de la feria municipal ofreció 700 puestos de trabajo en un contexto de desempleo creciente en la Región de Magallanes.

Casi 1.800 personas se acercaron a la quinta edición de la Feria Laboral Municipal de Punta Arenas, una cifra que marcó un récord de participación y que refleja tanto la necesidad de empleo como la eficacia de este tipo de herramientas de vinculación directa entre trabajadores y empresas.
El evento, organizado por el municipio de la capital magallánica, reunió a decenas de empleadores que pusieron a disposición más de 700 vacantes en sectores diversos: comercio, servicios, logística, turismo y construcción. Además de la oferta laboral concreta, los asistentes pudieron acceder a servicios de asesoría en confección de currículum, preparación para entrevistas y orientación vocacional.
El contexto le da un peso especial a estos números. La Región de Magallanes viene registrando un incremento sostenido del desempleo, impulsado en parte por la contracción del sector petrolero, la estacionalidad del turismo y una economía regional que todavía busca diversificarse. En ese marco, una feria que logra poner frente a frente a quien busca trabajo y a quien lo ofrece tiene un valor que trasciende lo estadístico.
Desde la mirada panpatagónica, la experiencia de Punta Arenas es comparable a lo que sucede en ciudades como Río Gallegos, Comodoro Rivadavia o Ushuaia, donde el empleo depende de pocos sectores y la estacionalidad golpea fuerte cada invierno. Las ferias laborales son una respuesta parcial pero concreta a un problema estructural compartido por todo el sur.
Las autoridades municipales destacaron que esta edición superó todas las anteriores en convocatoria y en cantidad de empresas participantes. Sin embargo, el verdadero indicador de éxito será cuántas de esas 700 vacantes se conviertan en contratos efectivos en las próximas semanas.
Lo que Punta Arenas muestra es que, cuando el Estado local toma la iniciativa, la respuesta de la comunidad es inmediata. El desafío es sostener estos espacios durante todo el año y no solo como eventos puntuales. La Patagonia necesita mercados laborales más dinámicos y conectados, capaces de retener a su gente en el territorio.