Chubut tendrá su primer parque fotovoltaico en Paso de Indios para 2027
La provincia anunció la construcción de una planta de energía solar en la meseta central chubutense, una zona históricamente postergada en infraestructura energética.

Chubut confirmó que construirá su primer parque fotovoltaico provincial en la localidad de Paso de Indios, con una fecha de puesta en marcha estimada para 2027. El anuncio coloca a la meseta central chubutense —una de las zonas con mayor radiación solar de la Patagonia y, paradójicamente, con menor desarrollo de infraestructura— en el mapa de la transición energética regional.
Paso de Indios es una pequeña localidad de la meseta que durante décadas dependió casi exclusivamente de la ganadería ovina extensiva y del empleo público. Con poco más de mil habitantes, su inclusión como sede del primer proyecto fotovoltaico provincial no es casual: la zona registra niveles de irradiación solar que la convierten en un punto óptimo para la generación renovable, y al mismo tiempo enfrenta problemas crónicos de abastecimiento eléctrico que condicionan cualquier posibilidad de desarrollo productivo.
El proyecto se inscribe en una tendencia que viene creciendo en la Patagonia argentina: la diversificación de la matriz energética en provincias históricamente asociadas al petróleo y el gas. Chubut, que ya es una potencia en energía eólica gracias a los parques del corredor entre Rawson y Comodoro Rivadavia, busca ahora sumar capacidad solar para complementar la generación en las horas en que el viento no sopla con la intensidad suficiente.
Desde la perspectiva del desarrollo territorial, el parque fotovoltaico podría tener un efecto multiplicador en la meseta. La construcción demandará mano de obra local y la operación generará puestos técnicos permanentes en una zona que pierde población año a año. Además, la disponibilidad de energía estable y limpia podría habilitar emprendimientos productivos que hoy son inviables por las limitaciones del tendido eléctrico existente.
Pero los desafíos no son menores. La meseta chubutense tiene problemas de conectividad vial que complican la logística de cualquier obra de envergadura, y la experiencia regional muestra que los plazos anunciados para proyectos energéticos rara vez se cumplen. También queda por definir el esquema de financiamiento y si habrá participación de inversores privados o será una obra íntegramente provincial.
Lo que está claro es que la Patagonia tiene condiciones naturales excepcionales para la generación renovable —viento, sol, agua— y que cada megavatio que se sume desde fuentes limpias fortalece una matriz que el mundo necesita y la región puede ofrecer. Paso de Indios, desde su silenciosa meseta, podría convertirse en un símbolo de esa transformación.