Corto Rodado celebra 18 ediciones integrando cine patagónico binacional
El festival santacruceño de cortometrajes profundiza el corredor cultural Argentina-Chile y abre su convocatoria a la inteligencia artificial como herramienta creativa.

El festival de cortometrajes Corto Rodado llega a su 18ª edición con una apuesta clara: consolidarse como el principal puente audiovisual entre la Patagonia argentina y chilena. La convocatoria, que permanecerá abierta hasta el 12 de julio, busca sumar nuevas voces de ambos lados de la cordillera e incorporar piezas que utilicen inteligencia artificial como parte de su proceso creativo.
Desde sus inicios en Santa Cruz, el festival fue creciendo hasta convertirse en un espacio de referencia para realizadores que trabajan en condiciones de producción muy distintas a las de Buenos Aires o Santiago. Filmar en la Patagonia implica lidiar con distancias enormes, presupuestos acotados y climas extremos, pero también acceder a paisajes y narrativas que no existen en ningún otro lugar del mundo.
Este año, la organización puso especial énfasis en ampliar el alcance regional. El corredor Argentina-Chile no es solo una categoría del festival: es una declaración de principios. En una región donde la cordillera separa administrativamente territorios que comparten historia, cultura y desafíos, iniciativas como Corto Rodado funcionan como recordatorio de que la frontera es más porosa de lo que los mapas sugieren.
La inclusión de la inteligencia artificial como eje temático refleja una tendencia global que en la Patagonia adquiere un matiz propio. Para realizadores que trabajan con equipos reducidos y lejos de los grandes centros de posproducción, las herramientas de IA pueden democratizar el acceso a recursos técnicos que antes estaban fuera de alcance.
Corto Rodado también cumple una función vital de archivo cultural. A lo largo de sus 18 ediciones, ha documentado transformaciones sociales, ambientales y económicas de la región a través de la mirada de sus propios habitantes. No es cine sobre la Patagonia hecho desde afuera: es cine patagónico hecho desde adentro.
La convocatoria está abierta a cortometrajes de ficción, documental, animación y experimental. Los interesados pueden inscribirse hasta mediados de julio a través de las plataformas oficiales del festival. Para GLOBALpatagonia, este tipo de iniciativas son fundamentales: demuestran que la producción cultural del sur no espera permisos del centro para existir y crecer.