Alerta sanitaria: investigan brote de hantavirus en crucero que tocó Tierra del Fuego
Las autoridades fueguinas aguardan un informe oficial de Nación para activar el rastreo epidemiológico. El caso enciende alarmas en una región donde el turismo de cruceros es motor económico y el hantavirus tiene antecedentes estacionales.

Un brote de hantavirus detectado a bordo de un crucero que navegó aguas del fin del mundo puso en alerta a las autoridades sanitarias de Tierra del Fuego. Desde la provincia más austral de Argentina confirmaron que esperan un reporte formal del Ministerio de Salud de la Nación para iniciar un protocolo de rastreo epidemiológico que permita determinar el alcance del contagio y las posibles vías de transmisión.
El hantavirus es una enfermedad endémica en varias zonas de la Patagonia, transmitida principalmente por el ratón colilargo. Su aparición en un contexto de turismo embarcado agrega una capa de complejidad inédita: los cruceros concentran cientos de pasajeros en espacios cerrados y recorren múltiples puertos, lo que podría amplificar el alcance geográfico de cualquier brote.
Tierra del Fuego, junto con los canales magallánicos del lado chileno, es una de las escalas más codiciadas del turismo antártico y de expedición. Cada temporada, decenas de cruceros atracan en Ushuaia antes de cruzar el paso Drake o navegar el canal Beagle. Un episodio sanitario de esta naturaleza no solo compromete la salud pública local sino que puede impactar la reputación del destino en un mercado internacional cada vez más sensible a los riesgos epidemiológicos poscovid.
El antecedente más cercano de hantavirus con repercusión masiva en la región fue el brote de Epuyén, en la comarca andina de Chubut, a fines de 2018 e inicios de 2019, que dejó once fallecidos y evidenció por primera vez la transmisión persona a persona del virus Andes. Aquella crisis obligó a repensar los protocolos en toda la Patagonia y dejó lecciones que ahora deberían aplicarse con rapidez.
Por el momento, las autoridades fueguinas mantienen la cautela: sin el informe nacional no pueden precisar cuántos pasajeros resultaron afectados, en qué tramo del recorrido se habría producido el contagio ni si alguno de los casos tuvo contacto con zonas rurales durante las escalas. La coordinación entre jurisdicciones —provincial, nacional y eventualmente internacional, dado que los cruceros operan bajo bandera extranjera— será clave para contener el brote.
Desde GLOBALpatagonia seguiremos el caso de cerca. En una región donde naturaleza y turismo son inseparables, la capacidad de respuesta sanitaria rápida no es solo una cuestión de salud: es una garantía de sustentabilidad para la economía de todo el sur.