Punta Arenas diseña vías exclusivas para sus nuevos buses eléctricos
La ciudad magallánica proyecta 5,4 kilómetros de pistas segregadas en el centro para modernizar el transporte público con electromovilidad.

Punta Arenas da un paso concreto hacia la transformación de su movilidad urbana. Las autoridades locales, en conjunto con vecinos y técnicos, están diseñando un corredor de 5,4 kilómetros de vías exclusivas para el transporte público en el centro de la ciudad, pensado especialmente para recibir una flota de buses eléctricos que renovará el sistema actual.
La iniciativa busca resolver un problema crónico de la capital magallánica: tiempos de viaje largos, frecuencias erráticas y un parque de buses envejecido que no responde a las necesidades de una ciudad que creció en extensión pero no en conectividad interna. Con pistas segregadas, los buses podrán circular sin competir con el tráfico particular, reduciendo los tiempos de recorrido y haciendo más predecible el servicio.
La apuesta por la electromovilidad tiene un significado particular en Magallanes. La región, históricamente ligada a los hidrocarburos fósiles, viene transitando una reconversión energética que incluye proyectos de hidrógeno verde y ahora se extiende al transporte urbano. Que la ciudad más austral de Chile continental abrace los buses eléctricos es una señal de que la transición no es solo un discurso de capitales lejanas sino una realidad que se construye también desde el fin del mundo.
El proceso participativo es otro dato relevante. Las autoridades abrieron instancias de consulta con los vecinos del centro, quienes plantean inquietudes legítimas: cómo afectará el comercio la reducción de carriles para autos, qué pasará con el estacionamiento y cómo se garantizará que las nuevas vías funcionen en el invierno magallánico, cuando el hielo y el viento ponen a prueba cualquier infraestructura.
Del otro lado de la frontera, ciudades patagónicas argentinas como Neuquén y Bariloche aún no cuentan con proyectos de electromovilidad urbana de esta escala, lo que posiciona a Punta Arenas como referente regional en la materia.
El cronograma de implementación aún no fue detallado públicamente, pero la etapa de diseño participativo marca el inicio formal de un proyecto que podría redefinir cómo se mueve la gente en una de las ciudades más ventosas del planeta.