El proyecto portuario en Malvinas que costó millones y no entregó lo prometido
El Comité de Cuentas Públicas de las islas determinó que la obra de BAM Nuttall no representó valor por dinero ni para el gobierno isleño ni para los contribuyentes.

Un puerto que nunca cumplió su promesa. Eso es lo que dejó en claro el Comité de Cuentas Públicas (PAC) de la Asamblea Legislativa de las islas Malvinas al revisar el proyecto portuario encargado a la empresa BAM Nuttall, que fue cancelado antes de completarse y cuyas deficiencias ahora quedan registradas en un informe oficial.
La Asamblea Legislativa tomó nota de las recomendaciones del PAC, que concluyó que la iniciativa no representó valor por dinero para el gobierno de las islas ni para quienes financiaron la obra. El comité señaló que el proyecto no entregó los resultados esperados, dejando pendientes preguntas sobre los procesos de contratación, supervisión y rendición de cuentas en obras de infraestructura de esta magnitud.
Para las islas, la infraestructura portuaria no es un detalle menor: es la columna vertebral de una economía que depende de la pesca, el abastecimiento externo y, cada vez más, del turismo de cruceros y expediciones antárticas. Un puerto funcional y moderno es condición necesaria para cualquier proyecto de desarrollo sostenible en el archipiélago.
El caso pone sobre la mesa una discusión que trasciende las islas: la gestión de obras públicas en territorios remotos y de difícil acceso, donde los costos de error son desproporcionadamente altos y donde la rendición de cuentas necesita mecanismos más robustos que en contextos continentales.
La revisión del PAC es un ejercicio de transparencia institucional que merece reconocimiento. Identificar el fracaso, nombrarlo y recomendar correcciones es el primer paso para no repetirlo. Lo que reste por ver es si esas recomendaciones se traducen en cambios reales en la forma en que las islas planifican y ejecutan sus próximas inversiones en infraestructura.


