Cerro Catedral regala ascensos gratuitos a los barilochenses antes del invierno
Del 9 al 13 de marzo de 2026, los residentes de Bariloche podrán subir sin costo al Cerro Catedral mediante la Telecabina en la llamada Semana Residentes.

Antes de que lleguen las primeras nevadas en serio, Cerro Catedral hace un gesto que tiene mucho de identidad: abrir sus puertas —gratis— para los que viven al pie de la montaña todo el año. La Semana Residentes 2026, programada del lunes 9 al viernes 13 de marzo, permite a los residentes de San Carlos de Bariloche ascender sin costo al cerro a través de la Telecabina.
Es un momento particular del año. Marzo es el final del verano patagónico, la temporada estival cierra sus páginas y el cerro empieza su transformación silenciosa hacia el invierno. Los senderos de trekking que en enero y febrero reciben miles de turistas quedan, por unos días, para los de siempre.
La iniciativa tiene una lógica que va más allá de la gentileza institucional. Cerro Catedral vive tensionado entre dos demandas: la del turismo masivo que lo convierte en uno de los destinos de esquí más importantes de Sudamérica, y la de la comunidad local que muchas veces siente que la montaña le queda lejos en términos económicos. Los pases de temporada tienen un costo que no todos pueden afrontar, y durante el verano el tráfico turístico marca el ritmo.
La Semana Residentes es una válvula que reconoce esa tensión. No la resuelve, pero la nombra. Subir al Catedral sin pagar, en esos días de transición estacional, es también un acto de pertenencia: recordar que la montaña forma parte del paisaje cotidiano de Bariloche, no solo del folleto turístico.
Para los amantes del trekking y el andinismo, marzo en el Catedral tiene su propio atractivo. La nieve todavía no cubrió las cumbres, el aire es limpio y los colores del otoño patagónico comienzan a teñir el bosque de lengas. Es uno de los mejores momentos para recorrer los senderos de altura sin el apuro de la temporada alta.
Bariloche es la capital del ski patagónico, pero es también una ciudad de montaña los 365 días del año. Iniciativas como esta refuerzan esa identidad más allá de los meses de nieve y de los visitantes que llegan con sus equipos de esquí. La montaña existe antes y después de la temporada. Y también es de los que se quedan.


