Río Gallegos tendrá su propio mercado concentrador con producción patagónica
El programa Santa Cruz Puede inaugura el Mercado Concentrador Patagónico en Río Gallegos, combinando abastecimiento desde el Mercado Central con un sector reservado para productores locales.

Río Gallegos, la capital más austral de la Argentina continental, tiene un problema estructural con su abastecimiento de alimentos frescos. Separada por miles de kilómetros de los grandes centros de producción y distribución del país, la ciudad depende históricamente de cadenas de aprovisionamiento largas, lentas y caras. Cada cajón de verdura que llega tiene detrás un viaje que encarece el precio final al consumidor patagónico.
Frente a eso, el programa Santa Cruz Puede acaba de dar un paso concreto: la apertura del Mercado Concentrador Patagónico, una nueva boca de expendio de frutas y hortalizas en la ciudad. Según informó Tiempo Sur, el establecimiento combinará mercadería traída directamente desde el Mercado Central con abastecimiento desde Mendoza, Buenos Aires y Chubut, más un sector específicamente reservado para productores locales.
Ese último punto es el que tiene mayor valor simbólico y práctico. La Patagonia produce. No en la escala de Mendoza ni del Valle del Río Negro, pero produce. Hay invernaderos, hay emprendimientos hortícolas, hay productores que trabajan con lo que la geografía y el clima permiten. El problema siempre fue la comercialización: sin un espacio formal donde colocar su producción, muchos de esos emprendedores quedaban fuera del circuito o dependían de acuerdos informales.
Un mercado concentrador con sector reservado para producción local cambia esa ecuación. Le da al productor santacruceño un canal de venta estable y al consumidor la posibilidad de acceder a alimentos frescos de la región a un precio más razonable.
El modelo no es nuevo en la Patagonia argentina: Neuquén y Río Negro tienen experiencia en este tipo de infraestructura, y algunas ciudades del norte patagónico lograron reducir significativamente los costos de abastecimiento con esquemas similares. Que Santa Cruz lo implemente en su capital es una señal de que la diversificación productiva también pasa por garantizar que la gente coma bien.
Queda por ver qué tan fuerte será el componente local real del mercado. Si el sector reservado para productores patagónicos logra crecer y consolidarse, el Mercado Concentrador puede convertirse en un eslabón genuino de una cadena alimentaria más corta y más soberana para el sur.


