Tres jóvenes escalan la cumbre más alta del Parque Torres del Paine
Ángel Canales, Vicente y un tercer compañero coronaron la cima más elevada del parque nacional chileno el mismo día en que Puerto Natales cumplía 115 años.
La fecha fue exacta y la montaña no perdonó el capricho del calendario: el pasado 23 de mayo, mientras Puerto Natales celebraba sus 115 años de existencia, tres jóvenes escaladores de montaña alcanzaron la cumbre más alta del Parque Nacional Torres del Paine. Ángel Canales y Vicente —junto a un tercer compañero— completaron una ascensión que pocos registran y que la mayoría de los visitantes del parque ni siquiera sabe que existe.
El imaginario popular de Torres del Paine está dominado por las torres de granito que le dan nombre: esos monolitos verticales que concentran la atención de los fotógrafos y el esfuerzo de los trekkers del Circuito W. Pero el parque es mucho más que ese símbolo. Tiene una geografía compleja, con cumbres, glaciares colgantes y valles que exigen preparación técnica real para quien quiera ir más allá de los senderos habilitados.
La cumbre coronada por los tres escaladores requiere conocimientos de alpinismo —manejo en terreno mixto, roca y hielo—, orientación en condiciones de visibilidad reducida y capacidad de decisión ante el clima patagónico, que puede cambiar en minutos y convertir una jornada de ascenso en una situación de emergencia. Que tres jóvenes lo hayan logrado en fecha tan simbólica para la ciudad base habla de planificación y nivel técnico.
Puerto Natales tiene una comunidad de montañistas en crecimiento. La cercanía con el parque, la disponibilidad de guías locales y la llegada de escaladores internacionales que buscan paredes poco frecuentadas han generado un ecosistema de práctica alpina que se nutre desde adentro. La escalada en el macizo del Paine no es accesible para turistas ocasionales, pero sí para quienes llevan años entrenando en la región.
El ascenso coincidió además con el aniversario de una ciudad que existe porque alguien decidió quedarse en el fin del mundo. Puerto Natales nació como puerto de embarque para la carne y la lana de las estancias magallánicas; hoy es la puerta de entrada al parque más visitado de la Patagonia chilena y una base activa para el montañismo de alta exigencia. Que una generación joven esté marcando cumbres propias en su propio territorio es la mejor forma de celebrar 115 años.


