Magallanes aprueba muelle de ENAP y nueva planta pesquera en su primera sesión del año
La Comisión de Borde Costero de Magallanes dio luz verde a dos proyectos estratégicos que combinan infraestructura energética y capacidad pesquera en la región.
En su primera sesión del año, la Comisión Regional de Uso del Borde Costero de Magallanes tomó dos decisiones que marcan la agenda productiva de la región para el segundo semestre. Aprobó la instalación de un muelle flotante para la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) y habilitó la construcción de una nueva planta pesquera, dos proyectos que habían estado en carpeta y que ahora tienen vía libre institucional.
El muelle flotante de ENAP responde a una necesidad operativa concreta: la empresa requiere infraestructura portuaria propia para optimizar la logística de sus operaciones en el estrecho de Magallanes, una zona donde la actividad petrolera tiene historia larga y donde la eficiencia en el movimiento de cargas es crítica. La aprobación del borde costero es un paso decisivo, aunque no el último: ENAP deberá cumplir con las etapas ambientales y de permisos sectoriales que siguen al aval de la comisión.
La nueva planta pesquera, por su parte, suma capacidad de procesamiento a una región que ya tiene peso propio en la industria del mar. Magallanes es uno de los territorios pesqueros más relevantes del extremo sur, con actividad tanto en especies demersales como en centolla y centollón, recursos que concentran buena parte del valor exportado desde Punta Arenas. Ampliar la infraestructura de procesamiento es, en ese contexto, apostar a retener más valor en el territorio antes de que el producto salga hacia mercados externos.
La Comisión de Borde Costero es el organismo que regula el uso del espacio litoral en Chile. Su aprobación no implica una autorización ambiental automática, pero sí establece la compatibilidad de los proyectos con el plan regional de ordenamiento costero, lo cual despeja el camino más político y territorial del proceso.
Desde la perspectiva patagónica binacional, la decisión tiene relevancia por lo que anticipa: Magallanes está apostando a consolidar su infraestructura productiva en el borde costero, combinando energía y pesca en un mismo impulso institucional. Es una señal de que la región no planea cederle a otras zonas del país la iniciativa en materia de desarrollo portuario e industrial.
Los próximos pasos para ambos proyectos pasan por los organismos sectoriales correspondientes. El cronograma de ejecución dependerá de cuán ágil sea ese tramo del proceso, pero la señal política está dada: Magallanes abrió el año con dos apuestas concretas al desarrollo costero.


