Cerro Catedral: el plan que define el futuro del ski patagónico llega al Concejo
El documento que trazará el rumbo del centro de ski más grande de Sudamérica está listo para su debate legislativo en Bariloche. Lo que se decida aquí no es solo un asunto municipal: es la hoja de ruta de uno de los íconos turísticos y productivos de toda la Patagonia.
Después de años de diagnósticos, conflictos de concesión y debates sobre el modelo de gestión, el plan que debe definir el futuro del cerro Catedral está formalmente listo para ingresar al Concejo Deliberante de Bariloche. El documento sintetiza la visión estratégica para el centro de ski más importante de América del Sur y uno de los pilares económicos de toda la Patagonia norte.
El Catedral no es solo una montaña con remontes. Es el corazón de una economía de temporada que mueve hoteles, guías, escuelas de ski, comercios y servicios en toda la comarca andina. Cada decisión sobre su concesión, infraestructura o modelo de administración tiene efectos directos en miles de familias de Bariloche y localidades vecinas.
El ingreso del plan al Concejo abre la etapa más sensible del proceso: la instancia política, donde los intereses de la empresa concesionaria, los vecinos, los trabajadores del cerro y el municipio deberán encontrar un punto de acuerdo. El debate promete ser intenso. En juego están preguntas que la región lleva tiempo postergando: ¿quién controla un recurso natural de semejante valor turístico? ¿Cómo se garantiza acceso, calidad y sustentabilidad ambiental al mismo tiempo?
El cerro Catedral acumula una historia larga de tensiones entre el municipio y la empresa concesionaria Catedral Alta Patagonia S.A., con períodos de inversión insuficiente, reclamos de trabajadores y cuestionamientos sobre el estado de la infraestructura. El plan que ahora llega al Concejo debería establecer las reglas del juego para las próximas décadas.
Desde la perspectiva patagónica, la relevancia del Catedral trasciende lo local. Es un destino que compite con Portillo y Valle Nevado en Chile, con Chapelco y Las Leñas en Argentina, y que tiene proyección internacional para el turismo de nieve. Su deterioro o su revitalización impactan en la imagen global de la Patagonia como destino de montaña.
El Concejo de Bariloche tendrá ahora la palabra. Lo que resuelva —o lo que postergue— marcará si la Patagonia es capaz de planificar en serio el futuro de su recurso invernal más valioso, o si el debate se vuelve a empantanar en los mismos conflictos de siempre. La montaña espera.


