Tropas de Montaña vuelven a Catedral después de 62 años
La Comprobación de Nivel de Entrenamiento de Patrullas de Montaña del Ejército Argentino regresó a Cerro Catedral por primera vez desde 1964, reuniendo brigadas de todo el país en el cerro barilochense.
Había pasado más de medio siglo desde la última vez. En 1964, las Tropas de Montaña del Ejército Argentino disputaron en Cerro Catedral su última Comprobación de Nivel de Entrenamiento de Patrullas. Sesenta y dos años después, el cerro barilochense volvió a ser el escenario de esa tradición histórica, con brigadas llegadas desde distintos puntos del país para medirse en terreno de alta montaña.
La competencia tiene un formato exigente que combina evaluación técnica en esquí, orientación y trabajo en equipo en condiciones alpinas reales. No es un evento recreativo: es una instancia de evaluación militar donde las patrullas deben demostrar capacidad operativa en entornos de nieve y montaña.
Que el Ejército haya elegido Catedral para retomar esta tradición no es casual. El cerro cuenta con infraestructura de esquí de primer nivel y una topografía que reproduce con fidelidad los desafíos del terreno cordillerano patagónico. La Patagonia andina es el territorio natural de las tropas de montaña argentinas: la Brigada de Montaña opera en la franja cordillerana que incluye el sector patagónico, y Catedral —con sus 2.388 metros de altura y su complejo sistema de laderas y canaletas— ofrece condiciones técnicas que pocas estaciones del país pueden igualar.
El retorno de este evento tiene también una dimensión simbólica importante: recuperar un vínculo entre la institución militar y la montaña patagónica que había quedado en suspenso durante décadas. En ese sentido, el encuentro en Catedral no es solo una competencia de evaluación, sino una reivindicación del cerro como espacio de alta montaña en el mapa de la Argentina.
Para Bariloche y su comunidad andina, la presencia de brigadas militares compitiendo en técnica de montaña refuerza la vocación del cerro como polo de deportes de nieve y entrenamiento de élite. Una distinción que Cerro Catedral comparte con muy pocos destinos del Cono Sur.


