Vaca Muerta: cuánto petróleo queda y a qué ritmo conviene extraerlo
Un análisis sobre las reservas neuquinas plantea la tensión central de la economía patagónica: extracción acelerada versus sustentabilidad productiva a largo plazo.
El título es provocador por diseño: Drill, baby, Neuquén. La referencia al eslogan extractivista que popularizó la política energética norteamericana no es inocente. Apunta al corazón de un debate que Neuquén lleva años postergando: a qué ritmo conviene extraer el petróleo y el gas de Vaca Muerta, y cuánto queda realmente en el subsuelo.
Vaca Muerta no es solo el motor económico de Neuquén: es la principal fuente de divisas de la Argentina en materia energética y el argumento central con el que el país negocia deuda, inversiones y acuerdos comerciales internacionales. Pero la extracción de shale —el petróleo y gas no convencional que caracteriza a la formación— tiene dinámicas propias que complejizan cualquier proyección optimista.
Los pozos horizontales que perfora la industria producen con intensidad durante los primeros meses y luego declinan más rápido que los pozos convencionales. Eso significa que para mantener o aumentar la producción hay que perforar continuamente, lo que requiere inversión sostenida y precios del barril que justifiquen el costo operativo. La lógica del drill, baby, drill exige un flujo de capital permanente para no retroceder.
El debate sobre cuánto queda mezcla entonces dos preguntas distintas: la geológica —qué volumen hay en el subsuelo— y la económica —qué parte de ese volumen es extraíble de manera rentable con la tecnología y los precios actuales. Las estimaciones de reservas de Vaca Muerta la ubican entre las más grandes del mundo en no convencionales, pero reserva no es lo mismo que producción garantizada.
Para Neuquén, esto tiene implicancias concretas en regalías, en planificación presupuestaria y en la discusión sobre diversificación económica. La provincia lleva años sabiendo que el petróleo no es eterno. La pregunta urgente es si está construyendo a tiempo lo que viene después.


