Sabores croatas en el sur: Punta Arenas rescata su herencia inmigrante
El restaurante La Yegua Loca convocó a dos guardianas de la cocina tradicional dálmata para una cena maridaje de cinco tiempos que revisita la memoria de la inmigración en Magallanes.
Hay historias que se cuentan mejor con una cucharada de sopa o con el aroma de un estofado que lleva décadas sin cambiar. En Punta Arenas, donde la inmigración croata dejó apellidos, costumbres y sabores que todavía estructuran la identidad local, el restaurante La Yegua Loca decidió hacer ese ejercicio de memoria de la manera más directa posible: invitando a Juanita Goic Drpic y Olma Vukasovic Kovacic a cocinar.
Las dos mujeres son portadoras de recetas y técnicas que llegaron al estrecho de Magallanes a bordo de barcos que zarparon de Dalmacia a fines del siglo XIX y principios del XX. La diáspora croata en Magallanes es una de las más antiguas y arraigadas de la Patagonia austral, y dejó una marca indeleble en la gastronomía regional que muchas veces queda invisible detrás de la etiqueta genérica de cocina sureña.
La cena maridaje de cinco tiempos no es nostalgia decorativa. Es un acto de transmisión cultural en tiempo real: cocineras que saben lo que hacen, en una cocina profesional, con público que puede preguntar y probar. El formato maridaje agrega una capa de curación contemporánea que conecta la tradición con el presente gastronómico de Punta Arenas.
Desde una perspectiva editorial patagónica, este tipo de eventos importa más de lo que parece. La identidad del extremo sur no se construyó con una sola herencia: la Patagonia magallánica es el resultado de capas de llegada que fueron sedimentando culturas, lenguas y recetas. Documentar y celebrar esa complejidad es parte del trabajo de cualquier medio que quiera entender el sur como es, no como se lo imagina desde el norte.
La Yegua Loca lleva años siendo un espacio donde la gastronomía de Punta Arenas se toma en serio. Esta edición con herencia croata suma un capítulo más a una conversación que la ciudad sostiene con su propio pasado cada vez que alguien decide que vale la pena recordarlo.


