De productor manual a 3.500 toneladas: el salto del insumo ganadero
Una empresa patagónica se convirtió en un proveedor clave de alfalfa para la ganadería regional.
La ganadería patagónica enfrenta desafíos únicos: clima extremo, suelos áridos y la necesidad de insumos de calidad. En este contexto, una historia de producción en la región viene llamando la atención por su notable crecimiento. Una empresa ubicada en Río Negro logró un hito productivo al pasar de trabajar a mano a producir 3.500 toneladas anuales de uno de los principales insumos de la ganadería en la Patagonia, la alfalfa.
Este salto productivo es un ejemplo de cómo la inversión en tecnología y la visión empresarial pueden transformar una economía regional. El forraje producido es vital para la alimentación del ganado, especialmente en los meses de invierno cuando el pasto natural escasea. La nueva capacidad de producción no solo abastece a los productores locales, sino que posiciona a la empresa como un actor clave en la cadena de valor regional.
La historia comienza con un pequeño productor que, a base de esfuerzo manual, logró establecerse. Con el paso de los años, la incorporación de sistemas de riego tecnificado y maquinaria de última generación, pudo expandir su frontera productiva. Hoy, sus 3.500 toneladas son sinónimo de seguridad forrajera para cientos de campos en Río Negro y provincias vecinas.
Este tipo de iniciativas son las que fortalecen la soberanía alimentaria de la región y reducen la dependencia de proveedores externos. La alfalfa patagónica, adaptada a las condiciones locales, es un producto de excelente calidad y permite planificar mejor la actividad ganadera. Desde GLOBALpatagonia, destacamos el valor de la producción con identidad: historias de esfuerzo, innovación y arraigo que dinamizan las economías locales.


