Corte rechaza recurso de ganaderos por jaurías en Tierra del Fuego
El tribunal de alzada de Punta Arenas desestimó la acción de los productores, validando la estrategia de control de perros asilvestrados en la isla.
En un fallo unánime que sienta precedente en la región, la Primera Sala de la Corte de Apelaciones de Punta Arenas rechazó el recurso de protección presentado por un grupo de ganaderos de Tierra del Fuego en contra de las medidas de control de jaurías implementadas en la provincia. La causa, identificada con el rol 341-2026, fue resuelta por los ministros Caroline Turner González, Claudio Jara Inostroza y la abogada (i) Sintia Orellana Yévenes.
Los productores argumentaban que las acciones de control, que incluyen la caza de perros asilvestrados, afectaban sus derechos y su actividad económica. Sin embargo, el tribunal consideró que la estrategia, impulsada por las autoridades locales, no vulneraba las garantías constitucionales invocadas. El fallo valida así una política pública que busca proteger a la fauna nativa y prevenir los ataques al ganado ovino, un problema creciente en la Patagonia chilena y argentina.
El conflicto entre la ganadería y la fauna silvestre es una constante en el ecosistema patagónico. Los perros que escapan del control humano se convierten en depredadores voraces, afectando no solo a las ovejas, que son la base de la economía local, sino también a especies nativas como el huemul y el guanaco. La decisión de la Corte de Punta Arenas, al respaldar el control de jaurías, podría tener implicancias para otras localidades con problemáticas similares, como las estancias de Santa Cruz o Chubut.
Este revés judicial obliga a los ganaderos a replantear su estrategia. La vía legal parece cerrada, pero el diálogo con las autoridades para buscar alternativas que equilibren la producción con la conservación sigue siendo una puerta abierta. El desafío de fondo, que trasciende las fronteras, es encontrar una convivencia posible en un territorio tan particular como la Isla Grande.


