Malvinas: excombatientes alertan por ruta comercial entre Chile y las islas
Organizaciones de veteranos de la guerra de 1982 reclamaron al Gobierno argentino que tome medidas ante la iniciativa que busca abrir una ruta comercial entre Chile y el archipiélago. El cruce de declaraciones entre un diputado chileno y un legislador santacruceño expone la tensión que la cuestión Malvinas genera en la frontera austral.
La cuestión Malvinas volvió a tensar la relación binacional en el extremo sur del continente. Organizaciones de excombatientes de la guerra de 1982 reclamaron esta semana al Gobierno de Javier Milei que tome medidas ante la iniciativa para abrir una ruta comercial entre Chile y el archipiélago del Atlántico sur, administrado por el Reino Unido desde 1833.
El reclamo de los veteranos no es un hecho aislado. En los últimos días, el diputado nacional por Santa Cruz, Guzmán, cuestionó públicamente las declaraciones de su par chileno Alejandro Riquelme Ducci, representante de Magallanes, quien utilizó la denominación "Falkland" para referirse a las islas y defendió los intercambios comerciales con el archipiélago. La controversia escaló rápido en ambos lados de la frontera.
Para la Patagonia binacional, el tema es sensible por donde se lo mire. Punta Arenas fue durante décadas un punto de abastecimiento clave para las islas, y la ruta comercial que se discute podría reactivar ese flujo. Pero para los excombatientes argentinos, cualquier intercambio que legitime la administración británica del territorio es inaceptable. Del otro lado, en Magallanes, sectores empresariales y políticos ven en la conexión con las islas una oportunidad económica concreta: la región perdió millones de dólares desde que se interrumpió el vínculo comercial directo.
El debate no es nuevo, pero se reactivó con fuerza en 2026. La estrategia de Tierra del Fuego contra el tratado con Reino Unido, que GLOBALpatagonia cubrió en los últimos días, mostró que las provincias australes no están dispuestas a ceder en la disputa de soberanía. Ahora, la presión de los excombatientes suma un actor más a una discusión que involucra gobiernos nacionales, provinciales y regionales.
Qué sigue. El Gobierno argentino no se pronunció oficialmente sobre el reclamo de los veteranos. Mientras tanto, en Chile, la apertura de una ruta comercial con Malvinas sigue en carpeta, y los empresarios magallánicos presionan para que se concrete. En el medio, la Patagonia binacional queda atrapada entre la soberanía y la economía, entre la memoria de 1982 y la necesidad de generar actividad en un territorio históricamente postergado por ambos Estados.


