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Milei va al Tribunal del Mar por petróleo en Malvinas y da ultimátum de 14 días

Argentina inició arbitraje internacional contra el Reino Unido para bloquear el proyecto Sea Lion, que busca extraer crudo en aguas del Atlántico Sur. La Cancillería también apunta a los vuelos Malvinas-Punta Arenas como herramienta de presión. La pulseada escaló justo cuando empresarios isleños buscan reanudar lazos logísticos con Magallanes.

🇦🇷 Malvinas
Milei va al Tribunal del Mar por petróleo en Malvinas y da ultimátum de 14 días

El gobierno argentino le puso fecha al conflicto por el petróleo en Malvinas. El presidente Javier Milei instruyó a la Cancillería para que inicie un arbitraje internacional contra el Reino Unido ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con el objetivo de bloquear el proyecto Sea Lion, que busca extraer crudo en aguas del Atlántico Sur. El ultimátum que trascendió es de catorce días para que Londres frene lo que Buenos Aires califica como «saqueo» de recursos naturales.

La medida no es un gesto aislado. Incluye, según confirmó el propio Milei, acciones vinculadas a los vuelos que conectan Malvinas con Punta Arenas, uno de los pocos nexos aéreos regulares de las islas con el continente. Ese corredor aéreo funciona desde hace décadas y es administrado de manera conjunta. Tocarlo implica mover una pieza sensible de la logística isleña y, de paso, presionar sobre uno de los puntos de contacto más concretos entre las islas y la Patagonia chilena.

El anuncio llega en un momento particularmente tenso. Hace apenas unos días, el Reino Unido defendió abiertamente la explotación de hidrocarburos en Malvinas y respondió a las declaraciones del mandatario argentino. El proyecto Sea Lion, impulsado por la petrolera isleña Rockhopper, apunta a producir crudo a unos 220 kilómetros al norte de las islas. Es una de las apuestas económicas más ambiciosas de los últimos años en el archipiélago.

Para la Patagonia, el conflicto tiene una doble lectura. Primero, porque cualquier escalada entre Buenos Aires y Londres impacta directamente sobre la vida cotidiana de las islas, que dependen del continente para abastecerse, conectarse y atender cuestiones sanitarias y educativas. Segundo, porque la economía regional —especialmente la de Magallanes— tiene vasos comunicantes con el archipiélago que no siempre aparecen en los titulares.

En ese marco, el primer «Encuentro Empresarial Punta Arenas – Las Islas», realizado esta semana por la Municipalidad de Punta Arenas junto a la Naviera Easter Island, buscó justamente eso: reestablecer los lazos comerciales que se enfriaron en los últimos dos años. Participaron empresarios de las islas y de la capital magallánica. La pregunta que sobrevuela el encuentro es si la política internacional dejará espacio para que ese vínculo económico respire.

La estrategia argentina parece apuntar a internacionalizar el reclamo de soberanía por una vía jurídica —el Tribunal del Mar—, una jugada que Buenos Aires ya insinuó en el pasado pero nunca concretó con este nivel de urgencia. El plazo de catorce días, si se cumple, pondría la pelota en el escritorio británico en cuestión de dos semanas. Lo que ocurra con los vuelos a Punta Arenas y con la actividad petrolera en el Atlántico Sur definirá buena parte de la agenda bilateral del próximo semestre.

La Patagonia mira desde el medio: ni Buenos Aires ni Londres tienen la última palabra sobre un territorio que sigue siendo reclamado por Argentina y administrado por el Reino Unido. Pero Magallanes, Puerto Deseado, Río Gallegos y los puertos del Atlántico Sur son los que sienten primero los vaivenes de esta pulseada.

Qué viene: el arbitraje formal ante el Tribunal del Mar, la reacción británica y el futuro de los vuelos Malvinas-Punta Arenas. En el mientras, el petróleo sigue fluyendo del fondo del mar.

Fuente original: Esta nota fue elaborada con información de Diario Río Negro / Diálogo Sur.
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