Cabo Dos Bahías abre la temporada de pingüinos en Santa Cruz
A 28 kilómetros de Camarones, el área natural protegida inicia su ciclo anual de avistaje con miles de pingüinos de Magallanes. Una oportunidad para el turismo de la comarca y una ventana a uno de los ecosistemas más ricos del litoral patagónico argentino.
La temporada de pingüinos en el Área Natural Protegida Cabo Dos Bahías ya está en marcha, y con ella vuelve uno de los espectáculos naturales más convocantes del litoral santacruceño. Ubicada a tan solo 28 kilómetros del casco urbano de Camarones, esta reserva concentra una de las colonias de pingüino de Magallanes más accesibles de la Patagonia argentina, un atractivo estratégico para el desarrollo turístico de la región.
El pingüino de Magallanes, también conocido como pingüino patagónico, elige estas costas cada primavera para reproducirse. La temporada no solo reactiva la actividad turística de Camarones y su zona de influencia, sino que también renueva el compromiso de conservación sobre un ecosistema que combina meseta, acantilados y mar. El área protegida no se limita a los pingüinos: es un punto de acceso a un territorio de gran riqueza natural, donde conviven otras especies de fauna marina y terrestre propias de la estepa patagónica.
Para la comarca, el anuncio representa un movimiento económico concreto. El avistaje de fauna se consolidó en los últimos años como un segmento de alto valor para el turismo patagónico, con visitantes que buscan experiencias de naturaleza sin grandes infraestructuras. Camarones, que durante décadas vivió de la lana y la pesca, encuentra en estos ciclos naturales una fuente complementaria de ingresos y de posicionamiento como destino.
El acceso a Cabo Dos Bahías puede coordinarse desde Camarones por camino de ripio, y la temporada se extiende hasta los meses de otoño, cuando los pichones ya emprenden su viaje al mar. Los guardaparques del área recomiendan siempre mantener distancia de los animales, no interferir en sus recorridos hacia el agua y respetar los senderos establecidos.
La apertura llega en un contexto de crecimiento sostenido del turismo de naturaleza en la Patagonia, con visitantes nacionales y extranjeros que combinan la Ruta Azul santacruceña con otros destinos de la región. Para Camarones, el desafío no es solo recibir más gente, sino hacerlo sin comprometer el frágil equilibrio de las colonias que son, al mismo tiempo, su principal atractivo y su responsabilidad.


