YPF multiplicó por 20 su producción en Angostura Sur, Vaca Muerta
El bloque operado por YPF alcanzó niveles récord de producción y consolida la apuesta de la petrolera estatal en la formación neuquina.

La Angostura Sur, uno de los bloques clave de YPF en la formación Vaca Muerta, alcanzó niveles récord de producción tras multiplicar por veinte sus volúmenes de extracción. El dato confirma la aceleración de la apuesta de la petrolera de bandera en el corazón energético de la Patagonia norte.
Vaca Muerta no necesita presentación, pero sí contexto. La formación de shale que se extiende principalmente por Neuquén —con porciones en Río Negro, Mendoza y La Pampa— es la segunda reserva mundial de gas no convencional y la cuarta de petróleo. Lo que cambia el panorama es la velocidad con la que YPF está escalando su operación en bloques específicos como Angostura Sur, donde la curva de producción dibuja un crecimiento exponencial.
Multiplicar por veinte la producción de un bloque no es un dato menor en una industria donde los incrementos suelen medirse en porcentajes de un dígito. El salto refleja una combinación de inversión sostenida en perforación, mejoras en las técnicas de fractura hidráulica y una logística de superficie que permite evacuar los volúmenes crecientes sin cuellos de botella.
Para la economía regional, los números de Angostura Sur tienen impacto directo. Cada pozo perforado moviliza proveedores locales, transporte, servicios de ingeniería y mano de obra calificada. Ciudades como Añelo, Neuquén capital y Rincón de los Sauces sienten el pulso de la actividad petrolera en sus índices de empleo, consumo y recaudación fiscal.
Pero el crecimiento de Vaca Muerta también plantea desafíos que la Patagonia conoce bien. La infraestructura de evacuación —oleoductos, gasoductos, plantas de tratamiento— necesita crecer al mismo ritmo que la producción para evitar que los pozos queden limitados por falta de capacidad de transporte. El gasoducto Néstor Kirchner fue un primer paso, pero la demanda de inversión en infraestructura sigue siendo enorme.
Desde la perspectiva ambiental, el escalamiento productivo exige controles proporcionados. El uso de agua para fractura, la gestión de residuos y el monitoreo de sismicidad inducida son temas que no pueden quedar en segundo plano cuando los volúmenes se multiplican a esta velocidad.
YPF consolida así su posición como operador dominante en Vaca Muerta, con Angostura Sur como caso testigo de lo que la formación puede ofrecer cuando la inversión y la tecnología se alinean. La Patagonia energética sigue escribiendo su propio capítulo en la historia productiva argentina.