El primer refugio de montaña de Sudamérica ya tiene nombre propio
El histórico refugio de Bariloche, pionero en todo el continente, fue rebautizado en honor a quien lo construyó con sus propias manos.

El Refugio López, considerado el primer refugio de montaña de toda Sudamérica, recibió un reconocimiento simbólico que el Club Andino Bariloche venía debiendo desde hacía décadas: llevar el nombre de Carlos Sonntag, el hombre que lo construyó piedra por piedra y convirtió al Cerro López en un destino de montaña de referencia continental.
Ubicado a 1.620 metros sobre el nivel del mar sobre el Cerro López, a pocas horas de caminata desde el Circuito Chico, el refugio es el más grande y cómodo de los cuatro refugios emblemáticos de Bariloche. Con capacidad para cien personas, cuenta con dormitorios, comedor, cocina y sanitarios con agua corriente. Es el más accesible entre los refugios no habilitados para vehículos, lo que lo convierte en punto de partida de gran parte del montañismo local.
La historia del lugar es inseparable de la historia del andinismo patagónico. Fue construido en la primera mitad del siglo XX en los tiempos en que Bariloche comenzaba a consolidarse como destino de montaña, cuando el Club Andino era el eje de toda la actividad y los refugios eran literalmente la única forma de sobrevivir una noche en la altura. El rebautizo en nombre de Sonntag cierra un ciclo de reconocimiento hacia quienes pusieron el cuerpo —y la piedra— para hacer posible el montañismo en la Patagonia argentina.
El Refugio López también es uno de los cuatro puntos de la carrera "4 Refugios Non Stop", competencia de skyrunning de 40 kilómetros que conecta los refugios más emblemáticos de la región y que en 2026 abrió las Skyrunner World Series.


