Presentan en Comallo a un coloso prehistórico de la Patagonia
El Paleoparque Comallo exhibe la reconstrucción de un megamamífero de hace 12.000 años que habitó la estepa rionegrina.

La Patagonia sigue revelando secretos que estaban enterrados bajo su meseta. El Paleoparque Comallo, ubicado en la localidad homónima de la Línea Sur rionegrina, presentó al público la reconstrucción de un gigantesco mamífero prehistórico que habitó la región hace aproximadamente 12.000 años, en las postrimerías de la última glaciación.
Se trata de un ejemplar emparentado con los grandes herbívoros que poblaron Sudamérica durante el Pleistoceno, un período en el que la estepa patagónica lucía muy diferente a la que conocemos hoy: más húmeda, con pastizales extensos y una megafauna diversa que incluía perezosos gigantes, gliptodontes y estos enormes animales cuyas dimensiones rivalizaban con las de un elefante actual.
El Paleoparque Comallo se ha convertido en los últimos años en un polo de divulgación paleontológica en la meseta central de Río Negro, una zona que durante décadas fue asociada exclusivamente a la ganadería ovina y al aislamiento. La exhibición de este coloso prehistórico no es solo un evento científico: es una apuesta por el turismo de conocimiento en una de las áreas menos visitadas de la Patagonia norte.
La presentación se enmarca en un trabajo que involucra a investigadores del CONICET y paleontólogos que vienen relevando yacimientos en la región desde hace años. La Línea Sur rionegrina, con sus bardas, cañadones y formaciones geológicas expuestas por la erosión, es un territorio fértil para la paleontología, aunque mucho menos conocido que los grandes yacimientos de dinosaurios neuquinos o los bosques petrificados de Santa Cruz.
Para las comunidades locales, cada hallazgo que se exhibe en Comallo representa una oportunidad concreta: visitantes que llegan, pernoctan, consumen y conocen un territorio que de otro modo permanecería invisible en los circuitos turísticos. La combinación de ciencia, identidad territorial y desarrollo local es exactamente el tipo de iniciativa que la Patagonia profunda necesita para salir del olvido sin perder su esencia.
El Paleoparque permanece abierto al público y se espera que la nueva pieza exhibida impulse las visitas durante la temporada invernal, habitualmente más tranquila en la región.