Roll ski en Bariloche: entrenamiento nórdico sobre ruedas en otoño
El Club Andino Bariloche organiza jornadas de rollski para perfeccionar la técnica nórdica fuera de temporada de nieve.

No hay nieve todavía en las laderas del Catedral, pero el entrenamiento nórdico en Bariloche no se detiene. El Club Andino Bariloche organiza jornadas de rollski —esquí nórdico sobre ruedas— para que sus practicantes mantengan y perfeccionen la técnica durante los meses en que el cerro aún no tiene cobertura blanca.
El rollski es exactamente lo que su nombre sugiere: esquíes con ruedas en los extremos que replican la dinámica del movimiento nórdico sobre asfalto o superficies duras. Se usa con bastones, el gesto técnico es prácticamente idéntico al del esquí de fondo clásico o al skating, y permite trabajar fuerza, coordinación y resistencia cardiovascular sin depender de la nieve.
En el mundo del esquí nórdico competitivo, el rollski es una herramienta de entrenamiento de primer nivel. Los equipos nacionales europeos lo incorporaron hace décadas y hoy es parte central de la preparación de fondo de cualquier esquiador nórdico de nivel. En la Patagonia, donde la temporada de nieve se concentra entre junio y septiembre, el rollski extiende el trabajo técnico a casi todo el año.
El Club Andino Bariloche tiene una historia larga con el esquí nórdico. A diferencia del esquí alpino —que domina la imagen turística del Catedral—, el nórdico tiene una comunidad más pequeña pero muy comprometida, con raíces en la tradición de los colonos europeos que llegaron a la región en el siglo XX y que encontraron en las mesetas nevadas un paisaje familiar para sus costumbres deportivas.
Las jornadas de rollski están orientadas tanto a perfeccionar la técnica de quienes ya practican esquí nórdico como a introducir a nuevos practicantes en una disciplina que exige coordinación bilateral, trabajo de cadera y una capacidad aeróbica considerable. El entrenamiento en grupo tiene además un componente social fuerte: el nórdico es una práctica que se comparte, que se hace en silencio entre árboles o sobre caminos de montaña, lejos del bullicio de las pistas alpinas.
Con la temporada invernal acercándose, estas jornadas de pretemporada tienen un sentido concreto: llegar al primer día de nieve con el cuerpo listo y la técnica afinada. En Bariloche, el invierno no espera.


