Puerto Natales evalúa mejoras en su aeródromo para impulsar la conectividad austral
El delegado presidencial de Última Esperanza visitó el Aeródromo Teniente Julio Gallardo junto a las alcaldesas de Natales y Torres del Paine para evaluar obras de mejora.

Puerto Natales tiene un problema de conectividad que no es nuevo, pero que se vuelve urgente en cada temporada alta: el Aeródromo Teniente Julio Gallardo funciona por debajo de su potencial. Las pistas, la infraestructura de acceso y los servicios de apoyo limitan la operación regular de vuelos en una de las puertas de entrada más importantes a la Patagonia chilena profunda.
Esta semana, el delegado presidencial provincial de Última Esperanza, Liber Lazo Navarro, realizó una visita técnica al aeródromo acompañado por las alcaldesas de Puerto Natales y Torres del Paine. El objetivo fue evaluar in situ las condiciones actuales y relevar las mejoras necesarias para ampliar la capacidad operativa del aeródromo.
La visita no es un gesto protocolar. Puerto Natales es la base logística para Torres del Paine, uno de los parques nacionales más visitados del mundo, y también el punto de partida para el turismo de aventura en el Campo de Hielo Sur, el Parque Patagonia y los canales australes. Mejorar el aeródromo significa reducir la dependencia de la ruta terrestre desde Punta Arenas —casi 250 kilómetros— y abrir la posibilidad de vuelos directos desde Santiago u otras ciudades del sur chileno con mayor frecuencia y regularidad.
La infraestructura aeroportuaria en la Patagonia chilena es históricamente deficitaria fuera de Punta Arenas. Cochrane, Villa O'Higgins, Caleta Tortel y el propio Natales dependen de aeródromos que operan con restricciones climáticas y técnicas. Cualquier mejora en el Gallardo tiene efecto multiplicador en la economía local y en la percepción de accesibilidad que tienen los turistas internacionales.
En el contexto del debate sobre conectividad austral —que incluye rutas, ferries y pasos fronterizos con Argentina—, el aeródromo de Natales es una pieza clave. La frontera con Santa Cruz está a pocos kilómetros y el flujo de viajeros entre ambos lados es constante, especialmente en temporada.
Las conclusiones de la visita técnica deberán traducirse en un informe que oriente la solicitud de fondos a nivel regional o central. El plazo y el alcance de las mejoras aún no están definidos, pero la señal política es clara: Última Esperanza quiere dejar de depender de un aeródromo que no está a la altura de su lugar en el mapa patagónico.


