Bariloche forma los guías de montaña del futuro con acuerdo institucional
El Club Andino Bariloche y el Instituto Técnico Superior firmaron un convenio para capacitar profesionalmente a trabajadores de montaña en la cordillera patagónica.
Hay una demanda que la Patagonia cordillerana viene postergando desde hace años: la formación técnica y profesional de quienes trabajan en la montaña. Guías, instructores, operadores de refugios, auxiliares de rescate — una cadena de roles que sostiene la actividad turística y deportiva de la región, pero que históricamente se apoyó más en la experiencia acumulada que en una formación estructurada.
Ese déficit empieza a cerrarse en Bariloche. El Club Andino Bariloche (CAB) y el Instituto Técnico Superior (ITS 4) firmaron un convenio marco de colaboración que apunta exactamente a ese punto ciego: articular la experiencia de montaña del CAB — una de las instituciones andinistas más antiguas y reconocidas de América del Sur — con la capacidad académica y de certificación del ITS.
El acuerdo no es un gesto simbólico. Busca desarrollar acciones conjuntas concretas: programas de capacitación, instancias de formación continua y espacios de práctica real en territorio de alta montaña. La idea es que quienes trabajan en los cerros de la Patagonia argentina tengan acceso a credenciales reconocidas, algo que hoy sigue siendo una deuda del sistema educativo provincial.
Para el CAB, la firma consolida un rol que excede al de un club deportivo: es una institución formadora, referente técnico y guardiana del conocimiento de montaña en la región. Para el ITS 4, significa proyectarse hacia un sector económico que mueve millones de dólares al año en Bariloche y que aún carece de un sistema de formación profesional sólido.
El contexto importa: la Patagonia recibe cada temporada a cientos de miles de turistas que buscan experiencias de montaña. La calidad y seguridad de esas experiencias depende, en buena medida, de las personas que trabajan sobre el terreno. Un accidente en la montaña — como el que esta semana enlutó al glaciar Vinciguerra en Tierra del Fuego — recuerda con dureza cuánto está en juego cuando la formación falla o es insuficiente.
El convenio entre el CAB y el ITS 4 no resuelve todo eso de un día para otro. Pero pone una piedra fundamental en un edificio que la Patagonia necesita construir con urgencia: el de una cultura profesional de la montaña, con estándares claros, formación técnica accesible y reconocimiento institucional para quienes eligen trabajar en los cerros.


