413 propuestas escolares: el récord que muestra el hambre antártico de Chile
El INACH recibió 413 proyectos de investigación estudiantil para la Feria Antártica Escolar 2026, la cifra más alta en la historia del certamen.
Nunca había llegado tanto. El Instituto Antártico Chileno (INACH) cerró la convocatoria a la Feria Antártica Escolar 2026 con 413 propuestas de investigación presentadas por estudiantes de todo el país, un número que supera todos los registros anteriores del certamen y que marca un hito en la divulgación científica antártica juvenil en Chile.
La Feria Antártica Escolar es uno de los programas más singulares que existen en América del Sur: estudiantes de educación básica y media diseñan proyectos científicos reales sobre temáticas antárticas —biodiversidad, clima, glaciología, oceanografía— y los mejores tienen la chance de llegar a la Antártida. No como turistas, sino como investigadores en formación.
Que 413 grupos de jóvenes se hayan sentado a pensar una pregunta científica sobre el continente blanco y la hayan transformado en una propuesta formal dice algo concreto sobre lo que está pasando en Chile con la educación ambiental. También dice algo sobre el trabajo sostenido del INACH desde Punta Arenas, que lleva años construyendo puentes entre la investigación polar y las aulas.
La convocatoria tiene cobertura nacional, pero la Patagonia chilena —y Magallanes en particular— juega un rol central. Punta Arenas es la ciudad antártica por excelencia: desde allí salen los buques, operan las bases, se forma la comunidad científica del polo sur. Que esa cultura se filtre hacia las escuelas no es casualidad, es política deliberada.
Para el INACH, el dato cuantitativo es también una señal de gestión: más propuestas implican mayor capacidad de evaluación, selección rigurosa y acompañamiento a los proyectos finalistas. El proceso que viene —revisión, selección, instancia regional y final— definirá qué equipos tendrán la experiencia que muchos de esos estudiantes describen como transformadora.
En un momento en que la Antártida está en el centro de las disputas geopolíticas y científicas globales —con el Tratado Antártico bajo presión y el interés de potencias extrarregionales en aumento— que las nuevas generaciones del sur del mundo la conozcan desde adentro, desde la ciencia y desde temprano, no es un detalle menor. Es una forma de soberanía.


