Punta Arenas y Edelmag firman alianza para reducir emisiones un 30%
La empresa eléctrica regional se sumó a la estrategia municipal PUQ 30/30, que busca bajar al menos un 30% las emisiones de carbono de la ciudad para 2030.
Punta Arenas tiene un plan y ahora tiene un socio más para ejecutarlo. La Municipalidad de Punta Arenas y Edelmag —la distribuidora eléctrica que abastece a gran parte de la región de Magallanes— firmaron esta semana un convenio de colaboración que incorpora a la empresa a la iniciativa PUQ 30/30, la estrategia comunal de cambio climático que se propone reducir en al menos un 30% las emisiones de la ciudad para el año 2030.
El acuerdo no es solo declarativo. Edelmag provee energía a hogares, comercios e industrias a lo largo de una de las regiones más extensas y climáticamente vulnerables de Chile, y su participación activa en una estrategia de descarbonización tiene efectos concretos sobre la matriz energética local. La empresa podrá aportar datos de consumo, impulsar eficiencia energética en sus redes y alinear sus planes de inversión con los objetivos municipales.
Punta Arenas ocupa una posición particular en el debate climático austral. Está rodeada de ecosistemas que funcionan como indicadores del cambio global —el estrecho de Magallanes, la estepa patagónica, los últimos bosques de lenga— y al mismo tiempo enfrenta los desafíos de una ciudad que depende históricamente de los combustibles fósiles para calefacción y transporte. La transición no es sencilla, pero la voluntad institucional de avanzar en ese camino se va consolidando.
La iniciativa PUQ 30/30 ya había incorporado previamente a otros actores locales, pero la adhesión de una empresa del sector energético marca un salto cualitativo. En regiones como Magallanes, donde el sector privado tiene un peso decisivo en la huella de carbono total, los acuerdos público-privados son la única manera real de mover los números.
Desde la perspectiva binacional que define a GLOBALpatagonia, este tipo de compromisos tienen relevancia más allá de las fronteras municipales. La Patagonia chilena y argentina comparte ecosistemas, cuencas hídricas y atmósfera. Lo que Punta Arenas haga con sus emisiones tiene consecuencias para el mismo ambiente que protegen los glaciares del lado argentino. Una ciudad que se compromete seriamente con la descarbonización es, en ese sentido, una buena noticia para toda la región.


