Tren del Valle quiere llegar a Chichinales: Cipolletti-Roca, el tramo más viable
El plan de extensión del Tren del Valle identifica el corredor Cipolletti-General Roca como el segmento prioritario para una expansión que cambiaría la movilidad del Alto Valle rionegrino.
El Tren del Valle de Río Negro tiene pendiente una deuda histórica: llegar a Chichinales. El plan de extensión de la línea identificó el tramo Cipolletti-General Roca como el corredor prioritario, el más factible desde el punto de vista técnico y económico para iniciar una expansión que transformaría la movilidad del Alto Valle.
El Tren del Valle es uno de los pocos sistemas de transporte ferroviario urbano-regional que sobrevivió en la Patagonia argentina. Une actualmente distintos puntos del Alto Valle rionegrino con una frecuencia que lo convirtió en opción real para trabajadores y estudiantes, aunque su infraestructura muestra el desgaste de años de inversión insuficiente. La idea de extenderlo hacia el este, hasta Chichinales, una localidad frutícola a unos 70 kilómetros de Cipolletti, apunta a integrar zonas productivas que hoy dependen exclusivamente del transporte por ruta.
El Alto Valle del río Negro es el corazón de la producción frutícola patagónica. Manzanas, peras y frutas de carozo viajan desde esta franja irrigada hacia mercados de Europa, Brasil y el Hemisferio Norte. Conectar mejor los nodos de esa cadena productiva con transporte ferroviario tiene una lógica económica directa: reducir costos logísticos, bajar la presión sobre la ruta nacional y facilitar el traslado de carga agrícola en temporada.
La extensión hasta Chichinales enfrenta los obstáculos habituales de cualquier proyecto de infraestructura en la región: financiamiento incierto, definición de jurisdicciones y la necesidad de actualizar el tendido de vías en tramos que llevan décadas sin mantenimiento intensivo.
Que el tramo Cipolletti-Roca sea señalado como el más viable sugiere una estrategia de avance por etapas: primero consolidar ese corredor con inversión concreta, luego evaluar la extensión hacia el este. Es el tipo de planificación incremental que suele funcionar mejor en contextos de presupuesto ajustado, aunque también es la que más fácilmente se detiene entre una gestión y la siguiente.
Para Río Negro, el Tren del Valle es mucho más que un medio de transporte: es uno de los pocos activos de movilidad colectiva que tiene la provincia y un símbolo de conectividad regional que los valletanos defienden con convicción. Que el debate sobre su extensión vuelva a la agenda pública es, en sí mismo, una señal.


