Zona Franca en Caleta Olivia: Santa Cruz acelera un proyecto estratégico
El Comité de Vigilancia de las Zonas Francas de Santa Cruz se reunió con representantes provinciales para avanzar en la habilitación de la Zona Franca en Caleta Olivia.
Santa Cruz avanza en uno de sus proyectos de desarrollo económico más ambiciosos: la habilitación de una Zona Franca en Caleta Olivia. El Comité de Vigilancia de las Zonas Francas provincial volvió a reunirse esta semana, con la ministra de Producción, Comercio e Industria al frente del encuentro y la participación de representantes del Gobierno provincial, en una señal de que el proceso tiene respaldo político en el nivel ejecutivo.
Caleta Olivia es la ciudad más grande del norte de Santa Cruz y uno de los nodos productivos más activos de la provincia, con fuerte vinculación con la actividad petrolera de la cuenca del Golfo San Jorge. Una Zona Franca en ese punto del mapa tiene un potencial logístico y comercial considerable: conecta con el litoral atlántico, tiene acceso a rutas nacionales y podría funcionar como punto de distribución regional para productos que hoy deben pasar por zonas francas más lejanas.
Las zonas francas en Argentina permiten el ingreso, depósito, almacenamiento, manipulación, transformación y salida de mercaderías con exenciones impositivas y aduaneras específicas. Para una provincia como Santa Cruz —alejada de los grandes centros de consumo y con costos logísticos estructuralmente altos— contar con una de estas herramientas en territorio propio puede hacer diferencia concreta para las empresas que operan en la región.
El proceso tiene historia: no es la primera vez que Caleta Olivia aparece en los planos como sede de una zona franca. Lo que cambia ahora es el nivel de formalización del trámite y la participación activa del Comité de Vigilancia, que es el organismo técnico responsable de supervisar el funcionamiento de estas áreas en la provincia.
El contexto nacional también importa. El debate sobre zonas francas en Argentina atraviesa tensiones entre el interés de las provincias por tener herramientas propias de desarrollo y las restricciones que impone el esquema fiscal federal. Santa Cruz empuja desde adentro de ese esquema, con una provincia que históricamente dependió de la renta hidrocarburífera y que busca diversificar su base económica.
Lo que viene es el trámite de habilitación formal, que requiere pasos adicionales ante la autoridad nacional. Pero la señal política de esta semana es clara: Caleta Olivia quiere ser zona franca, y el Gobierno de Santa Cruz está dispuesto a acompañar ese proceso con presencia institucional en la mesa.


