Consejo de Magallanes frena concesiones de tierra fiscal en San Juan
El Consejo Regional rechazó cinco concesiones de uso gratuito de terrenos fiscales presentadas por la seremi de Bienes Nacionales, cuestionando el modelo vigente de otorgación.
El Consejo Regional de Magallanes puso freno a una serie de concesiones de uso gratuito de terrenos fiscales en el sector de San Juan, rechazando cinco de las propuestas presentadas por la seremi de Bienes Nacionales, Lorena Díaz Loaiza. Cuatro de las concesiones rechazadas correspondían a paños de terreno que habían sido empujados bajo el esquema de corto plazo —concesiones de cinco años sin costo— y los consejeros cuestionaron abiertamente el modelo con que se están otorgando estos beneficios.
El debate no es menor. Los terrenos fiscales en la Patagonia chilena tienen un valor estratégico que va mucho más allá del precio de mercado: son la base sobre la que se asientan actividades productivas, turísticas y comunitarias en una región donde la tierra pública representa la mayoría del territorio. Cómo se administra ese patrimonio —a quién se le entrega, en qué condiciones, con qué controles y qué retorno para el Estado— es una discusión de fondo sobre el modelo de desarrollo regional.
Los consejeros no rechazaron el instrumento en sí, sino la forma en que está siendo aplicado. La crítica apunta a la falta de criterios claros y públicos para definir quién accede a una concesión gratuita, qué uso se le dará al terreno y cómo se verifica el cumplimiento. Sin esos elementos, el sistema queda expuesto a la discrecionalidad y a la captura por parte de intereses particulares.
San Juan es un sector con potencial productivo y turístico en la región de Magallanes. La presión sobre esos terrenos refleja el dinamismo económico de una región que atrae inversión pero que también debe proteger su base territorial para los usos colectivos y de largo plazo.
La decisión del Consejo Regional es un ejercicio de control democrático sobre el ejecutivo regional, y es exactamente para eso que existe el gobierno regional con competencias propias. Que los consejeros frenen una entrega de tierras que consideran mal fundamentada no es obstruccionismo: es parte del sistema de pesos y contrapesos que la descentralización chilena buscó construir.
El episodio deja una señal clara hacia la seremi de Bienes Nacionales: las concesiones fiscales en Magallanes necesitan reglas más transparentes, criterios explícitos y mayor participación del gobierno regional en las decisiones. El territorio patagónico es demasiado valioso —y demasiado escaso— para administrarlo con discrecionalidad.


