INACH prueba un planeador submarino en el Estrecho de Magallanes
El Instituto Antártico Chileno completó con éxito una misión con vehículo autónomo tipo glider en el Estrecho de Magallanes, ensayo directo para su próximo despliegue en aguas antárticas.
Punta Arenas volvió a ser punto de partida de algo que va más al sur. Un equipo interdisciplinario del Instituto Antártico Chileno completó esta semana una misión exitosa con un planeador submarino autónomo en las aguas del Estrecho de Magallanes. No es un ensayo menor: el objetivo es preparar el despliegue de este vehículo directamente en la Antártica.
Los gliders son instrumentos de oceanografía que se desplazan de forma autónoma a través de la columna de agua, recopilando datos sobre temperatura, salinidad, corrientes y otras variables con una precisión y continuidad imposibles de lograr solo con barcos o boyas. Su ventaja es que pueden operar durante semanas sin intervención humana, transmitiendo información en tiempo real.
El Estrecho de Magallanes funciona en este caso como laboratorio previo: sus condiciones de corrientes, mareas y temperatura ofrecen un entorno exigente pero controlable para ajustar los parámetros del vehículo antes de enfrentar el océano Austral. Los datos recogidos en esta misión también tienen valor propio, ya que el Estrecho es una vía de paso crítica entre el Atlántico y el Pacífico sur con escasa cobertura oceanográfica sistemática.
El INACH viene apostando a la tecnología autónoma para ampliar la cobertura científica en zonas de difícil acceso. La Antártica chilena y el océano que la rodea requieren monitoreo permanente para entender los cambios en circulación oceánica, absorción de CO₂ y comportamiento de los ecosistemas marinos polares. Un glider puede hacer eso durante meses, donde una expedición con barco dura días y cuesta exponencialmente más.
Desde GLOBALpatagonia, esta nota tiene una dimensión adicional: el Estrecho de Magallanes no es solo una frontera geográfica o una ruta de navegación. Es un ecosistema que conecta dos océanos, concentra biodiversidad marina única y que la ciencia apenas comienza a monitorear con la profundidad que merece. Que el INACH use ese espacio como antesala a la Antártica dice algo sobre cómo se piensa el sur desde adentro: como una continuidad, no como un borde.
El despliegue antártico del planeador submarino está proyectado para la próxima temporada austral.


