Puerto Williams bajo 18,5 cm de nieve: la primera gran nevada del año
La capital comunal de Cabo de Hornos registró su mayor precipitación sólida del invierno 2026 y el delegado presidencial provincial recorrió los caminos para evaluar la transitabilidad.
Puerto Williams amaneció cubierto. La primera nevada intensa del año dejó 18,5 centímetros de precipitación sólida sobre la ciudad más austral del mundo, disparando los protocolos de emergencia vial y poniendo a prueba la infraestructura de una localidad que, aunque convive con el frío, no siempre cuenta con los recursos para enfrentarlo sin sobresaltos.
El delegado presidencial provincial de la Antártica Chilena, Rodolfo Moncada Salazar, recorrió personalmente los caminos de la zona para verificar el estado de las vías y coordinar las tareas de despeje. La prioridad era garantizar el acceso a servicios esenciales en una ciudad que, con poco más de tres mil habitantes, depende de rutas que con nieve acumulada pueden quedar rápidamente intransitables.
Puerto Williams no es solo la capital de la provincia Antártica Chilena: es también el punto de entrada y salida para buena parte de la actividad científica y logística que se desarrolla en el extremo sur del continente. Cualquier interrupción en su conectividad tiene consecuencias que van más allá de lo cotidiano.
El invierno 2026 llegó tardío a Magallanes, con temperaturas que en los primeros meses del año se mantuvieron por encima del promedio histórico. Este episodio de nevada intensa es, en ese sentido, el primer recordatorio de que el clima austral puede ser impredecible incluso cuando parece domesticado.
Punta Arenas también vive su propio capítulo invernal: en las últimas horas acumuló más de 400 emergencias relacionadas con las heladas, movilizando 100 toneladas de sal para mantener las calles transitables antes del regreso a clases. El frío extremo no es una noticia nueva en el Estrecho, pero su intensidad este año volvió a poner en evidencia la fragilidad de una infraestructura urbana que crece más rápido que su capacidad de adaptación climática.
En la Patagonia chilena, la nieve no es un problema —es parte de la identidad. Pero cuando los sistemas colapsan, la distancia con los centros de decisión se hace sentir con brutalidad. Puerto Williams lo sabe mejor que nadie.


