Esquí de travesía en Bariloche: el Club Andino abre la montaña a principiantes
Tras el éxito de la primera salida, la Subcomisión de Montañismo del Club Andino Bariloche lanza una segunda jornada de ski de travesía para socios que quieren iniciarse en esta disciplina de montaña.
El esquí de travesía no es el ski que se aprende en una escuela de pista con remontes y redes de seguridad. Es la disciplina que lleva al esquiador hacia adentro de la montaña, lejos de los circuitos preparados, sobre nieve no pisada y con toda la incertidumbre —y la recompensa— que eso implica. En Bariloche, el Club Andino tiene una tradición de décadas en este deporte, y este invierno está haciendo algo valioso: abrir esa puerta a quienes todavía no cruzaron el umbral.
Luego del debut exitoso de la primera salida organizada por la Subcomisión de Montañismo, el club confirmó una segunda jornada de ski de travesía para principiantes. La propuesta está dirigida a socios que quieran iniciarse en la disciplina o fortalecer las bases técnicas que ya tienen. No es una salida de élite ni una expedición de alta montaña: es una invitación concreta a aprender a moverse por terreno nevado con los pies propios.
El ski de travesía combina elementos del esquí alpino con la lógica del montañismo. Se utilizan fijaciones que permiten levantar el talón para el ascenso —usando pieles de foca adheridas a la tabla para no resbalar— y se bloquean en modo descenso para bajar con control. El resultado es una experiencia que integra el esfuerzo físico del ascenso con el placer de la bajada por nieve virgen, en un entorno que los remontes nunca van a mostrar.
El Club Andino Bariloche opera desde su refugio renovado en las inmediaciones del Cerro Catedral, y tiene una historia directa con el desarrollo del esquí en Argentina: fue uno de los impulsores originales de la actividad en la zona. Que en 2026 siga siendo el espacio donde los barilochenses aprenden a moverse en la montaña invernal dice algo sobre la coherencia de su proyecto institucional.
La travesía como disciplina está creciendo en toda la Patagonia. La combinación de accesibilidad relativa —no requiere infraestructura de pista cara— con una experiencia de naturaleza profunda la convierte en una de las opciones más atractivas para quienes buscan algo más que una jornada de ski convencional. En un territorio donde la montaña es omnipresente y la nieve cae con generosidad invernal, tiene todo el sentido que haya instituciones que enseñen a habitarla de verdad.
Los interesados en sumarse a la segunda salida pueden contactarse directamente con el Club Andino Bariloche a través de sus canales habituales.


