Mitología chilota triunfa en Punta Arenas con polémica incluida
Patricio González y Los Navegantes se alzaron con el Ñandú de Oro en la 45ª edición del Festival Folclórico en la Patagonia. La canción ganadora convocó traucos y pincoyas en un certamen que cerró entre aplausos y controversia. Un festival que desde Punta Arenas sigue siendo el corazón cultural del sur binacional.
La 45ª edición del Festival Folclórico en la Patagonia tuvo su veredicto: "La Mansa Fiesta Mitológica", compuesta por Adrián Ojeda Cárdenas e interpretada por Patricio González y Los Navegantes, se llevó el primer lugar y los $7.200.000 de premio. La canción apostó por la mitología del archipiélago de Chiloé —traucos, pincoyas, criaturas de la cosmología insular— y logró que el público del Gimnasio de la Confederación Deportiva de Magallanes se pusiera de pie y bailara antes de que se anunciara el ganador.
El segundo lugar fue para "Curanto de mis Recuerdos", y la última noche contó con representación santacruceña en la final: Andrés Abeli llegó desde el lado argentino de la Patagonia para disputar el podio en un certamen que desde hace décadas trasciende la frontera y reúne artistas de ambos lados de la cordillera.
Pero la noche no fue solo celebración. La participación de Los Pettinellis generó controversia que se extendió más allá del escenario y que, según La Prensa Austral, marcó el cierre tanto como el propio triunfo de Puerto Montt. Los detalles de la polémica no opacaron, sin embargo, la magnitud de un festival que ya acumula 45 ediciones y que en esta versión incorporó una artista proveniente de México, abriendo el certamen al circuito latinoamericano.
Así lo destacó el referente chileno Héctor Pávez, quien valoró especialmente el intercambio cultural entre Argentina y Chile como columna vertebral del evento. Para Pávez, la presencia mexicana no es una anécdota sino una señal: el Festival Folclórico en la Patagonia tiene proyección continental y puede crecer sin perder su identidad austral.
El Ballet Municipal de Punta Arenas también tuvo su momento: sus directores subrayaron el vínculo con el público como el logro más importante de su participación, más allá de cualquier reconocimiento formal. Es esa conexión —artista, escenario, sala llena en el sur del mundo— la que define al festival como algo que ningún algoritmo de streaming puede replicar.
Dos temas magallánicos llegaron a la final, lo que convirtió a Punta Arenas en protagonista doble: sede y competidora. Que la victoria haya sido para Puerto Montt no le quitó brillo a una ciudad que demostró, una vez más, que tiene voz propia en la música del sur.
El festival cierra su edición 2026 con la certeza de que la Patagonia binacional tiene un evento cultural de referencia que no necesita mirar hacia el norte para legitimarse. Cuarenta y cinco años de folklore en el confín del continente son, por sí solos, un argumento suficiente.


