Torres del Paine entra a la temporada con el turismo como motor regional
El Enprotur 2026 reunió a 33 empresas y 30 hoteles para proyectar la próxima temporada en el destino patagónico más visitado de Chile. El sector representa el 10% del PIB de Magallanes, una cifra que convierte al turismo en la columna vertebral de la economía regional.
Cuando el invierno todavía aprieta en Magallanes, la industria turística ya mira hacia adelante. La séptima edición del Enprotur 2026 reunió esta semana en Punta Arenas a los actores clave del turismo en Torres del Paine: 33 empresas proveedoras y 30 recintos hoteleros que se sientan a planificar la temporada antes de que llegue el primer trekker de primavera.
El encuentro es organizado por la Asociación de Hoteles y Servicios Turísticos Torres del Paine (HYST) y se ha consolidado como el espacio de articulación privada más relevante del corredor turístico magallánico. No es una feria ni un congreso: es una instancia de negocios donde operadores y proveedores cierran acuerdos que después se traducen en paquetes, servicios y experiencias para los miles de visitantes que llegan al parque cada temporada.
Las autoridades presentes destacaron un dato que habla del peso real del sector: el turismo representa hoy el 10% del Producto Interno Bruto de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena. En un territorio donde la pesca y los hidrocarburos han sido históricamente las industrias dominantes, esa proporción no es menor. Y sigue creciendo.
El contexto no es solo optimismo. Los datos de pernoctaciones del último período mostraron señales de ajuste en el sector —caídas que el propio mercado reconoció como una señal de alerta—, lo que le da al Enprotur 2026 un tono más estratégico que celebratorio. La pregunta que recorre los pasillos de este encuentro es cómo sostener el crecimiento sin repetir los errores de saturación que afectan a otros destinos patagónicos.
Para la Patagonia binacional, la dinámica turística de Torres del Paine tiene efectos directos al otro lado de la cordillera. El corredor que conecta Puerto Natales con El Calafate es uno de los más transitados del sur del continente, y lo que ocurre en el parque chileno impacta en los vuelos, la hotelería y la demanda de servicios en Santa Cruz. La temporada alta de Torres del Paine es también la temporada alta del Parque Nacional Los Glaciares.
Ese vínculo binacional es exactamente lo que convierte al Enprotur en algo más que un evento local: es el termómetro de todo un ecosistema turístico que no respeta fronteras y que la Patagonia, si planifica bien, puede seguir ofreciendo al mundo como un destino de referencia global.


