Río Negro reparte $12.347 millones en compensaciones a municipios
La provincia distribuirá fondos entre municipios y comisiones de fomento con criterios de coparticipación y redistribución regional.
El gobierno de Río Negro anunció el reparto de 12.347 millones de pesos en compensaciones a municipios y comisiones de fomento de toda la provincia. La distribución se realizará según criterios de coparticipación y busca equilibrar las asimetrías entre jurisdicciones con mayor y menor capacidad de recaudación propia.
La medida llega en un contexto de tensión fiscal en las provincias patagónicas. Río Negro, como otras provincias de la región, depende en buena medida de la coparticipación federal y de regalías hidrocarburíferas y energéticas. La caída de la actividad económica nacional impacta directamente en la recaudación, y los municipios son los primeros en sentir el ajuste.
El reparto de estos fondos no es neutro. Los criterios de distribución suelen combinar variables como población, necesidades básicas insatisfechas y capacidad de recaudación local. En la Patagonia, donde la dispersión geográfica es enorme y muchos municipios tienen pocos habitantes pero grandes extensiones que administrar, la coparticipación provincial es clave para sostener servicios básicos.
Para los intendentes y comisiones de fomento, estos fondos representan oxígeno financiero. Obras de infraestructura, mantenimiento de servicios, salarios municipales y programas sociales dependen en gran medida de lo que llega desde la provincia. En un año de inflación y ajuste, la llegada de estos recursos puede marcar la diferencia entre gobernar y sobrevivir.
Sin embargo, el monto, aunque significativo, no resuelve los problemas estructurales. Río Negro arrastra deudas históricas en materia de infraestructura, conectividad y desarrollo productivo. La provincia tiene un potencial enorme en turismo, energía, fruticultura y ganadería, pero también brechas profundas entre la región andina, la línea sur y la costa atlántica.
El desafío no es solo distribuir mejor, sino generar recursos propios. La dependencia de la coparticipación y de los ciclos económicos nacionales es una vulnerabilidad que la provincia no ha logrado superar. Mientras tanto, el reparto de estos 12.347 millones será un paliativo para los municipios que esperan, mes a mes, la llegada de fondos para seguir funcionando.
La noticia, en apariencia administrativa, revela algo más profundo: en la Patagonia, la política fiscal es política territorial. Y cada peso que llega o no llega a un municipio tiene consecuencias concretas en la vida de la gente.


