El Calafate se suma al acuerdo entre Aerolíneas Argentinas y China Eastern
La ampliación del acuerdo de código compartido, vigente desde el 1 de octubre, incorpora a la ciudad santacruceña entre los destinos alcanzados por la alianza con la aerolínea china.
El Calafate sumará un nuevo canal de conectividad internacional a partir del acuerdo de código compartido entre Aerolíneas Argentinas y China Eastern. La compañía asiática incorporará su código en vuelos operados por la aerolínea de bandera hacia distintos destinos del país, y la ciudad santacruceña quedó incluida en la ampliación del convenio, que comienza a regir el 1 de octubre.
El mecanismo del código compartido permite que una aerolínea venda pasajes en vuelos operados por otra, lo que en la práctica multiplica las opciones de conexión para el pasajero y simplifica las reservas. Para El Calafate, esto significa quedar integrado a una red de distribución global que hasta ahora no lo alcanzaba de forma directa.
La relevancia para la ciudad es concreta: El Calafate es la puerta de entrada al Parque Nacional Los Glaciares y al glaciar Perito Moreno, uno de los atractivos turísticos más reconocidos de la Argentina y de la Patagonia toda. El turismo receptivo internacional, especialmente el de mercados lejanos como el asiático, es un segmento de alto valor que hasta ahora llegaba principalmente vía Buenos Aires.
El acuerdo también tiene una dimensión económica para la región. Cada pasajero internacional adicional que desembarca en El Calafate no solo consume alojamiento y gastronomía: también contrata excursiones, compra productos locales y utiliza servicios de transporte, generando un efecto multiplicador que se distribuye en toda la cadena turística de la zona.
El contexto es favorable. El turismo de naturaleza y de aventura viene creciendo a nivel global, y los destinos patagónicos se posicionan cada vez con más fuerza en los mercados asiáticos. China es uno de los emisores de turistas más grandes del mundo, y cualquier avance en conectividad con ese mercado tiene potencial de largo plazo.
Sin embargo, el desafío no termina en la conexión. El Calafate, como buena parte de los destinos patagónicos, enfrenta limitaciones de infraestructura, especialmente en temporada alta, y necesita seguir ampliando su oferta de servicios para absorber un flujo mayor de visitantes sin deteriorar la experiencia.
La Cámara de Hotelería, Gastronomía, Comercio, Turismo e Industria de El Calafate viene planteando precisamente la necesidad de ordenar el desarrollo turístico de la ciudad. En ese marco, la ampliación de la conectividad internacional se lee como una oportunidad que debe ir acompañada de planificación territorial.
Lo que viene será medir el impacto real de la medida: cuántos pasajeros adicionales llegan efectivamente a El Calafate y en qué temporada. El 1 de octubre marcará el inicio formal del acuerdo, y la próxima temporada alta será el primer test concreto para evaluar su efecto sobre la economía local.


