Patagonia Argentina y Chilena Sur Global, principio de todo.
Sur Global, principio de todo.
GLOBALpatagonia
← Inicio
· Ambiente ·

Construcción en Magallanes evita 141 mil toneladas de residuos

Once empresas y 17 instalaciones de la región certificaron un Acuerdo de Producción Limpia tras 24 meses de implementación.

🇨🇱 Chile
Construcción en Magallanes evita 141 mil toneladas de residuos

La Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de Corfo certificó a 11 empresas y 17 instalaciones del sector construcción de Magallanes, luego de 24 meses de implementación del Acuerdo de Producción Limpia (APL). El resultado: 141 mil toneladas de residuos que no terminaron en disposición final.

La cifra equivale a lo que generaría una ciudad intermedia durante varios años. En una región donde los rellenos sanitarios son escasos y la logística de retiro de escombros es costosa, el impacto es directo: menos camiones recorriendo rutas australes, menos presión sobre sitios de disposición y una huella ambiental reducida en un sector que, por definición, genera volumen.

El APL de la construcción es un instrumento voluntario donde las empresas se comprometen a metas concretas de gestión de residuos, eficiencia energética y mejores prácticas. La certificación no es un trámite: implica auditorías, inversión en procesos y cambios en la forma de trabajar en obra. Que 11 empresas magallánicas hayan llegado al final del ciclo habla de un sector que empieza a incorporar la variable ambiental como parte de su operación, no como un costo externo.

El contexto importa. Magallanes vive un momento de actividad constructiva relevante —obras públicas, proyectos privados, infraestructura portuaria y habitacional— y la gestión de residuos ha sido históricamente uno de los puntos débiles del crecimiento. La certificación de estas 17 instalaciones marca un precedente: demuestra que es posible construir en el extremo sur sin que cada obra deje una huella desproporcionada.

El desafío ahora es la escala. Once empresas son una señal, no una transformación completa del sector. La pregunta es si el APL se convierte en estándar o queda como una vitrina de buenas intenciones. En una región donde el discurso ambiental convive con la presión extractiva y energética, este tipo de instrumentos son termómetros de hasta dónde está dispuesta a llegar la industria cuando nadie la obliga.

Fuente original: Esta nota fue elaborada con información de Diálogo Sur.
← Más noticias en GLOBALpatagonia