De Agostini, el explorador que también filmó la Patagonia
Un repaso por el legado cinematográfico del educador italiano radicado en Punta Arenas, que documentó los canales fueguinos a comienzos del siglo XX.
Alberto María de Agostini llegó a Punta Arenas en 1910 para ejercer como profesor en el Colegio San José. Durante los meses de verano, y en paralelo a su labor docente, inició sus célebres expediciones científicas y geográficas por los canales fueguinos, la cordillera y los glaciares de la Patagonia. Lo que pocos recuerdan es que De Agostini también fue un pionero del séptimo arte en Magallanes.
El sacerdote y explorador italiano llevó consigo una cámara y filmó buena parte de sus recorridos, dejando un archivo audiovisual de valor excepcional sobre territorios que entonces eran casi desconocidos. Sus imágenes de glaciares, comunidades originarias kawésqar y yagán, y de la vida en los confines australes constituyen hoy un documento histórico irremplazable. La mirada de De Agostini combinaba el asombro del explorador con el rigor del científico, y ese cruce quedó registrado en cada fotograma.
Su aporte al cine magallánico no se limita a la técnica. De Agostini filmó con una intención de registro y de divulgación que anticipó lo que hoy llamaríamos documental de naturaleza. Sus películas se proyectaron en Europa y contribuyeron a construir, fuera de la Patagonia, una imagen del extremo austral que todavía pesa en el imaginario colectivo. Fue, en ese sentido, uno de los primeros en traducir la Patagonia al lenguaje audiovisual.
Radicado en Punta Arenas hasta su muerte en 1960, De Agostini dejó también una obra fotográfica monumental y varios libros de viaje que siguen siendo fuente de consulta. Su nombre bautiza hoy el parque nacional más austral de Chile, un reconocimiento a quien dedicó su vida a recorrer y registrar un territorio que, en buena medida, sigue siendo un misterio incluso para los patagónicos.


