Magallanes consolida la participación de niñas, niños y adolescentes en políticas públicas
El Encuentro Regional de Consejos Consultivos de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena reunió a representantes infantiles en Punta Arenas, en el marco de la Ley 21.430 de Garantías y Protección Integral.
Punta Arenas fue sede del Encuentro Regional de Consejos Consultivos de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, una instancia que busca institucionalizar la voz de niñas, niños y adolescentes en la toma de decisiones que los afectan. La actividad, desarrollada en la capital magallánica, se enmarca en la Ley 21.430 sobre Garantías y Protección Integral de los Derechos de la Niñez y Adolescencia, normativa que obliga al Estado chileno a crear mecanismos de participación efectiva.
El encuentro no es un gesto simbólico. Los consejos consultivos son espacios donde los propios niños y adolescentes identifican problemáticas de sus comunas y proponen soluciones a las autoridades regionales. En un territorio tan extenso y disperso como Magallanes, donde muchas localidades enfrentan aislamiento geográfico, la participación infantil adquiere una dimensión particular: las distancias entre Puerto Williams, Porvenir, Puerto Natales y Punta Arenas implican que las voces de las infancias rurales y australes deben ser activamente buscadas, no simplemente esperadas.
La jornada permitió a los participantes compartir diagnósticos sobre temas que les preocupan: salud mental, acceso a educación de calidad, espacios públicos seguros, conectividad digital y actividades recreativas. En una región donde el invierno es largo y las oportunidades de esparcimiento pueden ser limitadas, estos espacios funcionan como canales para que las políticas públicas aterricen en necesidades reales.
El desafío, como en toda institucionalidad nueva, es que la participación no se agote en el encuentro anual. La ley establece que los consejos deben funcionar de manera permanente, con capacidad de incidir en los planes de acción comunales y regionales. Para eso se necesita presupuesto, acompañamiento técnico y voluntad política sostenida.
Magallanes, con su condición de región extrema y su vínculo con la Antártica, tiene la oportunidad de construir una cultura de participación infantil que sirva de modelo para otras regiones del sur de Chile. La experiencia de los consejos consultivos es un paso en ese camino: reconocer que las decisiones sobre el territorio también deben escuchar a quienes lo habitarán en las próximas décadas.


