El Calafate y El Chaltén lideran un fin de semana XL récord
A pesar del clima, el feriado del 12 de octubre dejó un impacto económico de $313.610 millones en Santa Cruz, concentrado en las dos localidades más turísticas de la provincia.
El fin de semana largo del 12 de octubre dejó un saldo económico que confirma la centralidad del turismo en la economía de Santa Cruz: $313.610 millones de impacto, con El Calafate y El Chaltén concentrando el mayor movimiento de visitantes. El dato adquiere relevancia porque se produjo a pesar de condiciones climáticas adversas, lo que sugiere que la demanda por estos destinos opera con relativa independencia de la variable meteorológica.
El Calafate y El Chaltén no son casos equivalentes. La primera consolidó un perfil de turismo masivo en torno al glaciar Perito Moreno, con infraestructura hotelera y de servicios que absorbe volúmenes altos de visitantes. La segunda, más pequeña y con acceso más restringido, apunta a un segmento específico: trekking, escalada y montaña, con el Fitz Roy y el Cerro Torre como íconos globales. Ambas comparten, sin embargo, un mismo problema estructural: la estacionalidad.
El impacto económico del fin de semana XL es una buena noticia, pero también una advertencia. La provincia depende cada vez más de estos picos de demanda, mientras el resto del año la actividad cae. Para los prestadores locales, sostener la rentabilidad implica estirar la temporada y diversificar la oferta, algo que El Chaltén viene haciendo con el turismo de invierno y El Calafate con congresos y eventos.
Hay otro factor en juego: la conectividad. El aeropuerto de El Calafate es la puerta de entrada aérea principal de la región, y su capacidad operativa condiciona el techo de crecimiento. Cualquier aumento sostenido de visitantes requiere inversión en infraestructura aeroportuaria y vial.
¿Qué viene? La temporada alta se aproxima y las expectativas son altas. Si el comportamiento del fin de semana XL se repite en verano, Santa Cruz cerrará un año turístico sólido. El desafío, como siempre en la Patagonia, no es atraer visitantes: es que el beneficio quede en la región y no se diluya en cadenas externas ni en costos logísticos que se fugan fuera de la provincia.


