INACH activa FerryBox: monitoreo oceanográfico automatizado en aguas antárticas
El sistema autónomo instalado en Valdivia bajo coordinación del investigador Francisco Santa Cruz permitirá medir parámetros oceanográficos en tiempo real en el paso Drake y aguas australes.
El Instituto Antártico Chileno (INACH) concretó la instalación y puesta en marcha de un sistema automatizado FerryBox para el monitoreo oceanográfico en aguas antárticas. La iniciativa, coordinada por el investigador Francisco Santa Cruz del Departamento Científico del INACH, se desarrolló en Valdivia y permitirá obtener datos continuos sobre temperatura, salinidad, oxígeno disuelto y otros parámetros clave del océano Austral.
El FerryBox es una tecnología que se instala en buques de oportunidad —ferris, naves de investigación o de suministro— y registra datos mientras el barco navega. En la Antártica, donde las condiciones son extremas y los costos logísticos altísimos, contar con un sistema autónomo que monitoree de forma continua representa un salto cualitativo para la ciencia chilena. Hasta ahora, buena parte de las mediciones dependían de campañas puntuales y de la disponibilidad de buques científicos.
El paso Drake, que separa América del Sur de la Península Antártica, es una de las zonas oceánicas más dinámicas del planeta y un punto crítico para entender la circulación global y los efectos del cambio climático. Los datos que aporte el FerryBox permitirán a los investigadores del INACH y de universidades asociadas mejorar modelos de circulación, detectar anomalías térmicas y comprender cómo varía la productividad biológica en un ecosistema que sostiene poblaciones de kril, base de la cadena alimenticia antártica.
La puesta en marcha del sistema se suma a otros esfuerzos del INACH por ampliar la infraestructura científica en la región austral. Punta Arenas, sede del instituto, se consolida como puerta de entrada a la Antártica y como centro de coordinación de investigación binacional. La colaboración con la Armada de Chile y con operadores logísticos ha sido clave para que este tipo de equipos puedan operar en rutas australes.
Para la Patagonia, la noticia tiene una lectura directa: el conocimiento sobre el océano Austral no es un lujo académico. De él dependen la pesca, el turismo científico y la capacidad de anticipar cambios ambientales que afectan a las comunidades costeras de Magallanes y Aysén. El INACH vuelve a demostrar que la ciencia de frontera se hace desde el sur global, con tecnología propia y alianzas regionales.


